El Banco Nacional de Bulgaria emite una moneda de oro dedicada a san Juan de Rila



El 12 de octubre el Banco Nacional de Bulgaria (BNB) pondrá en circulación una moneda de colección de oro dedicada al protector celestial de Bulgaria, San Juan de Rila, según informó la institución. La moneda, que pertenece a la serie "Iconografía Búlgara", tiene un valor nominal de 100 euros. El precio de la moneda en el momento de su puesta en circulación será de 1508 euros. En la tradición ortodoxa búlgara, San Juan de Rila Taumaturgo es venerado como padre espiritual, mentor y protector celestial del pueblo búlgaro.

Nació hacia el año 876 en la aldea de Skrino, en el monte Osogovo. Se supone que obtuvo su educación y tomó los votos monásticos en el monasterio de "San Demetrio", al pie del pico Ruen. Más tarde, San Juan de Rila abandonó el monasterio, vivió en aislamiento y se entregó al ayuno y a la oración. Vivió como ermitaño en distintos lugares hasta llegar al monte Rila, donde se asentó hasta el término de sus días, fundando el Monasterio de Rila: el santo recinto que se ha mantenido como pilar de la fe y de la identidad búlgara hasta nuestros días.

En 2026 se cumplen 1150 años del nacimiento y 1080 años de la muerte del santo.




Fuente: bnrnews.bg

La moneda de oro acuñada en Tui hace 1.350 años obtiene la máxima protección patrimonial



Una pequeña moneda de oro de apenas 1,35 gramos, acuñada en Tui hace unos 1.350 años, acaba de recibir la máxima protección patrimonial de Galicia. Se trata de un tremís del rey visigodo Wamba, una pieza única que ha sobrevivido a trece siglos de historia y que recuerda que la ciudad albergó su propia ceca. La Xunta la ha declarado bien de interés cultural junto a otros cinco ejemplares antiguos vinculados a la comunidad.

Pese a su antigüedad, este tremís de 20,4 milímetros de diámetro —fechado entre los años 672 y 680, cuando Tui se llamaba Tude— se conserva en un estado excelente. Las piezas acuñadas en la localidad durante el mandato de Wamba son testimonios verdaderamente raros, mucho menos frecuentes que las de otros centros visigodos como Braga.

Las monedas declaradas BIC junto con el cuarto de excelente de los Reyes Católicos 
que adquirió el Gobierno central (abajo en el centro). 
La de Tui es la cuarta superior.

En el siglo VII, la emisión de moneda estaba reservada a enclaves estratégicos del reino. Los talleres grababan en el metal el nombre del monarca y el lugar de fabricación, por lo que esta pieza sitúa formalmente a Tude en el mapa monetario de la época, mucho antes de que se erigieran sus monumentos más emblemáticos.

La moneda sobrevivió hasta hoy gracias a la colección de Antonio Orol Pernas, numismático lucense (natural de Ferreira, O Valadouro) que reunió ejemplares históricos excepcionales. Tras su fallecimiento, el lote salió a subasta en Madrid el 25 de junio de 2025. Sin embargo, la administración gallega reaccionó a tiempo: el día previo a la puja, el Diario Oficial de Galicia publicó la incoación del expediente para declarar Bien de Interés Cultural siete de las piezas de la colección. Entre ellas figuraba el tremís de Tui, que terminó adjudicándose por 32.400 euros.

El conjunto seleccionado abarca varios siglos de historia numismática gallega: incluye tres tremises de época sueva —anteriores a la pieza de Wamba— y monedas procedentes de la ceca de A Coruña correspondientes a los Reyes Católicos y Felipe II, todas ellas piezas insólitas y ausentes hasta ahora en los fondos museísticos de la región. De las siete monedas protegidas, seis han pasado directamente al patrimonio público gallego. La única excepción fue un cuarto de excelente de los Reyes Católicos acuñado en A Coruña, adquirido por el Ministerio de Cultura mediante el derecho de tanteo para incorporarlo al Museo Arqueológico Nacional, en Madrid.

Las seis restantes —con el tremís de Wamba a la cabeza— se custodiarán en el Museo Arqueolóxico de Ourense, donde se prevé su exhibición pública en las instalaciones del claustro de San Francisco. Con el decreto final de la Xunta concluye un trámite iniciado el pasado verano. Tras meses bajo tutela cautelar, las piezas ostentan ya de forma definitiva la categoría de protección más alta que concede la legislación autonómica, devolviendo a Tui un vestigio tangible de su memoria histórica.






Fuente: lavozdegalicia.es

El mayor tesoro vikingo de Noruega supera ya las 5.000 piezas y los detectores de metales siguen captando señales de las capas más profundas



La historia del tesoro de Mørstad comenzó en abril. Rune Sætre y Vegard Sørlie, dos aficionados noruegos a los detectores de metales, iniciaron lo que esperaban que fuera una temporada rutinaria. Lo que descubrieron, en cambio, fue la mayor concentración de monedas de la época vikinga jamás documentado en Noruega.

La arqueóloga del condado, May-Tove Smiseth, que fue enviada a revisar el descubrimiento cerca del pueblo de Rena, pensó en un principio que el hallazgo podría ascender a unos pocos cientos de piezas. Pero a medida que la cifra total aumentaba hasta alcanzar el millar, las expectativas cambiaron.

Cuando el recuento superó las 4.000 monedas, Smiseth empezó a plantearse hasta dónde llegaría la cifra final. Ahora ya ha rebasado las 5.000 unidades (los investigadores apuntan a que está casi en 5.200) y los aficionados a los detectores de metales siguen detectando señales en las capas más profundas del terreno.

Los arqueólogos están asombrados porque hace meses que creyeron que ya habían recuperado la concentración principal de esta fortuna. La búsqueda prácticamente se había detenido al alcanzar las 4.886 piezas antes del verano. Pero tras la cosecha estival, los expertos han podido volver a trabajar en este sitio del este de Noruega.

La arqueóloga May-Tove Smiseth, 
flanqueada por Vegard Sørlie y Rune Sætre Leila Øvreseth 
Condado de Innlandet

Hace pocos días, los propios Sætre y Sørlie se unieron al propietario de las tierras, el agricultor Ole Erik Hørstad, para recuperar la moneda número 5.000. Era un penique de tipo Otto-Adelheid, una variedad ya bien representada en el tesoro. El recuento actual ya asciende a unas 5.200. Y no tiene pinta de detenerse.

Los investigadores del condado de Innlandet continúan rastreando el campo junto a los buscadores de metales, lo que también está revelando información sobre cómo se distribuyen las piezas bajo la superficie. Según May-Tove Smiseth, los detectores siguen emitiendo señales, aunque son cada vez menos frecuentes y de mayor profundidad.

Por eso se están retirando capas y capas de tierra para poder llegar a los objetivos más profundos con mayor eficacia. Los trabajos sugieren que la recuperación inicial pudo haber rescatado la mayor parte del material superficial, dejando una parte del depósito —o monedas dispersas provenientes de él— a mayor profundidad.

Las piezas también ofrecen información cronológica precisa sobre el momento en que se enterró el tesoro. Entre las unidades más destacadas figuran cuatro monedas noruegas acuñadas bajo el reinado de Harald Hardrada, lo que sitúa el depósito en torno a los años 1046-1047, hacia el final de la era vikinga.

Algunas de las monedas encontradas en un campo cerca de Rena, 
en el este de Noruega Florent Audy 
Museo de Historia Cultural de Oslo

La mayor parte del alijo aún requiere un estudio detallado. Especialistas del Museo de Historia Cultural de Oslo están catalogando miles de acuñaciones, en un proceso que se prevé que dure al menos un año. El conjunto incluye tanto divisas escandinavas como extranjeras.

El profesor Svein Gullbekk, del Gabinete de Numismática del museo, ha examinado algunas de las monedas y explica que la mayoría son inglesas y alemanas, con algunas piezas danesas y noruegas entre ellas. La colección incluye monedas acuñadas durante los reinados de Canuto el Grande, Etelredo II, Otón III y Harald Hardrada.

Entre las décadas de 980 y 1040

“El tesoro abarca el periodo comprendido entre las décadas de 980 y 1040. La moneda extranjera predominaba en la circulación en Noruega hasta que Harald Hardrada (1046-1066) estableció un sistema monetario nacional”, explica Gullbekk en un comunicado.

Algunas de las unidades, de procedencia inglesa, han revelado un detalle intrigante. La especialista en numismática Anne Skogsfjord ha identificado a acuñadores con nombres como Beorn, Aslac y Cetil; se trata de nombres claramente escandinavos que plantean interrogantes sobre la participación vikinga en la acuñación de piezas en las islas británicas.

Una de las arqueólogas muestra algunas de las monedas 
que han sido halladas Leila Øvreseth 
Condado de Innlandet

Los hallazgos aún no permiten determinar quiénes eran estos hombres ni cómo llegaron a participar en la producción de dinero. No obstante, sus nombres añaden una nueva dimensión a un tesoro que ya refleja el movimiento de plata, personas y poder político en el ámbito del mar del Norte.

La gran incógnita que persiste es por qué alguien depositó miles de monedas de plata en este campo concreto y nunca regresó a por ellas. Los arqueólogos no han hallado ninguna estructura, tumba u otro elemento que explique la ubicación, mientras que la magnitud del depósito hace prácticamente imposible que se tratara de una pérdida accidental.




Fuente: lavanguardia.com

15.000 monedas de plata y un posible récord: Gales está ante el mayor tesoro romano jamás encontrado allí



Lo que veis sobre estas líneas son más de 2.700 monedas romanas que el detectorista David Moss encontró en el invierno de 2018 y que Amgueddfa Cymru estudió a fondo antes de que un forense las declarara oficialmente tesoro. El hallazgo, magnífico si se tiene en cuenta que lo habitual es dar con botines más pequeños, parece una minucia comparado con lo que Moss encontró el verano pasado: un enorme tesoro compuesto por unas 15.000 monedas.

El hallazgo. Como recoge la BBC, el pasado agosto Moss y su colega Ian Nicholson estuvieron rastreando a fondo un campo al norte de Gales. Tras seis horas de excavación, dieron con una vasija que contenía monedas de plata. Días después, en otra prospección, apareció otra muy cerca. En total, el cómputo de monedas ronda las 10.000-15.000 y el conjunto pesa aproximadamente 60 kg. Como ya sucediera con el tesoro de 2018, el Museo Nacional de Cardiff lo está estudiando.

Por qué importa. A falta de que la institución concluya el estudio, podríamos estar ante un hallazgo que bata récords en Gales: hasta ahora se habían encontrado unas 10.000 monedas allá por los noventa cerca de Chepstow y casi 6.000 en Sully (Vale of Glamorgan) en 2008, según explica el propio Museo Nacional de Cardiff.

Eso sí, no supera otros tesoros hallados en Britannia, como el descubierto en Somerset en 2010, con 52.503 monedas, según el propio Frome Museum, o el Cunetio Hoard de Wiltshire, donde en 1978 se encontraron 54.951 monedas. Este último sigue siendo el mayor lote de monedas romanas hallado en Gran Bretaña: las monedas se conservan en el Museo Británico, mientras que la vasija original puede verse en el Wiltshire Museum.

Qué dicen estas monedas. El potencial tesoro cuenta con denarios de plata y monedas bañadas en plata. Los primeros eran el estándar del Alto Imperio; los segundos, monedas devaluadas del siglo III con solo una fina capa de plata sobre un núcleo de metal base. En cualquier caso, la combinación es la misma que apareció en el botín de 2018, fechado entonces hacia el año 270 d.C.

Anthony Halse, presidente de la South Wales and Monmouthshire Numismatic Society, apunta a que el lote podría haber pertenecido a un soldado o a un grupo de militares romanos que ocultaron su patrimonio antes de un despliegue o en un momento de inestabilidad.

Qué va a pasar ahora. Casi todo son incógnitas, de momento. La cifra de 15.000 monedas es todavía una estimación del detectorista, no un recuento verificado. Tampoco se ha revelado la ubicación exacta del yacimiento, lo que limita por ahora el análisis del contexto arqueológico.

Todos los hallazgos de este tipo se rigen por la Treasure Act 1996, que se aplica en Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte y obliga a quien encuentra un posible tesoro a notificarlo a un forense en los siguientes 14 días, quien será el encargado de instruir el caso. Después, si un museo quiere adquirir la pieza, debe comprarla al precio que fije un comité de valoración independiente; el importe se reparte a partes iguales entre quien encuentra el tesoro y el propietario del terreno. Ante un hallazgo de tal envergadura, según Halse, es probable que el Museo Nacional de Cardiff solicite ayuda al Museo Británico para poder conservarlas.



Fuente: xataka.com

La FNMT lanza una colección de 9 monedas de Mortadelo y Filemón



La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT) lanzará este otoño un homenaje único en el ámbito de la numismática y el cómic para celebrar el 90 aniversario del nacimiento del inolvidable dibujante Francisco Ibáñez. Tal y como anunció el BOE el pasado mes de mayo, la FNMT formalizará la acuñación de una serie especial de nueve monedas dedicada a sus historietas más icónicas, un tributo oficial aprobado por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa que busca poner en valor la historieta como patrimonio creativo nacional.

El legado cultural de Ibáñez, fallecido el 15 de julio de 2023, da un salto histórico desde las páginas impresas hasta el metal precioso. Sus viñetas acompañaron la infancia de varias generaciones y retrataron con ironía las contradicciones de nuestra sociedad. Esta colección rinde tributo a esa escuela Bruguera que tanto aportó a la cultura popular, permitiendo que las disparatadas misiones de la T.I.A. o las chapuzas de barrio tengan su propia plasmación numismática de curso legal en territorio español.


La expectación entre coleccionistas y amantes del tebeo es máxima ante el inminente lanzamiento de estas piezas de 1,5 euros de valor facial, y que saldrán a la venta a partir del próximo 7 de octubre. Habida cuenta de que los precedentes de 2021 dedicados al artista barcelonés se agotaron rápidamente y alcanzaron altos precios de reventa, se anticipa una enorme demanda para cada uno de los diseños circulares.

Características técnicas, lanzamiento y puntos de venta

El orden de emisión arrancará con la moneda de Mortadelo, a la que seguirán sucesivamente las dedicadas al Profesor Bacterio, Rompetechos, Filemón, Ofelia, Pepe Gotera, el Superintendente Vicente, El Botones Sacarino y Otilio. Cada pieza estará fabricada en cobre recubierto con plata de 999 milésimas, con un diámetro de 38,75 milímetros (casi 39 mm), un peso de 25,8 gramos y un canto completamente liso. En el reverso desfilan los personajes a todo color sobre una línea de acción terminada en estallido gráfico junto a la marca de la ceca y su valor facial, mientras que el anverso —común a toda la serie— exhibe un autorretrato de Ibáñez con su firma, acompañado por la leyenda 'ESPAÑA' dentro de una nube y el año de acuñación '2026'.

La emisión estará limitada a un máximo de 10.000 unidades por personaje y saldrá al mercado comercializada individualmente en coincards por un precio de 29 euros con IVA incluido, además de ofrecerse un álbum o estuche dedicado a Ibáñez para reunir la colección completa. También se ofrece la opción de comprar la colección entera a un precio de 261 euros, aunque con la preventa hasta el 7 de octubre se puede conseguir por 247,95 euros. Aunque estas piezas conmemorativas cuentan con un valor facial reconocido por el Estado y se podría comprar con ellas en establecimientos —pese a que los comercios no están obligados a aceptarlas como medio de pago habitual—, su destino principal es el conservacionismo.

Para hacerse con cualquiera de los modelos habilitados a partir del mes de octubre, los compradores dispondrán de tres vías principales: la plataforma web oficial de la FNMT (tienda.fnmt.es), la tienda física de la entidad situada en la Calle Jorge Juan 106 de Madrid, o las tiendas numismáticas especializadas que habitualmente gestionan reservas. Con el respaldo publicatorio de un vídeo que muestra su proceso de fabricación, convertir a estas célebres criaturas en moneda de colección consolida su posición como un indiscutible símbolo colectivo de la historieta española.





Fuente: elconfidencial.com

Millones de monedas revelan una economía romana cada vez más conectada hace más de 2.000 años



Las monedas que circularon por el mundo romano hace más de 2.000 años conservan un mapa de cómo se fue articulando su economía. Un estudio de Eduardo A. Haddad e Inacio Araujo, publicado en Humanities and Social Sciences Communications, ha analizado la distribución espacial de tesoros monetarios de entre 155 a. C. y 2 d. C. y concluye que el dinero no se desplazaba de forma aleatoria: su presencia estaba estrechamente vinculada con las ciudades, las infraestructuras y las redes de transporte. Además, la distancia fue perdiendo progresivamente importancia como obstáculo para la circulación monetaria, un patrón que los investigadores relacionan con la expansión de las comunicaciones y la creciente integración fiscal y administrativa de los territorios romanos.

Para reconstruir ese proceso, los autores partieron de Coin Hoards of the Roman Republic Online (CHRR), una base que contiene más de 4,2 millones de monedas, de las que seleccionaron 3.988.711 piezas con ceca y lugar de hallazgo identificables. Estas se distribuían entre 24.646 registros de tesoros y 5.167 combinaciones únicas entre lugar de acuñación y punto de aparición; el 99,46% eran de plata, frente al 0,48% de bronce y el 0,06% de oro. Sin embargo, la unidad central del análisis no es el número bruto de monedas, sino los registros construidos a partir de las relaciones entre cecas y lugares de hallazgo. El objetivo es estudiar patrones espaciales de presencia, diversidad y retención monetaria, no utilizar la cantidad de piezas como una medida directa de riqueza o producción económica.

Los resultados dibujan una geografía monetaria fuertemente jerarquizada. Roma, Cartago y otros grandes centros provinciales concentraban una proporción desmedida de los hallazgos, mientras que el análisis estadístico identifica agrupaciones especialmente intensas alrededor de Roma y a lo largo de corredores como la Vía Apia y la Vía Flaminia, alcanzando ciudades como Capua, Beneventum y Brundisium. Los autores consideran que esta distribución reproduce tanto la jerarquía urbana como la red romana de transportes y comunicaciones, en lugar de responder a una dispersión casual de las monedas.

Pero no todas las infraestructuras tuvieron el mismo peso. Los modelos encuentran una relación significativa entre una mayor presencia de monedas y la existencia de estructuras civiles y económicas, mientras que las infraestructuras religiosas muestran una asociación positiva más débil. También aumenta la cantidad esperada de hallazgos cuando existe un puerto antiguo en un radio de cinco kilómetros. En cambio, las instalaciones militares no presentan una relación positiva tan consistente y en algunos modelos incluso aparece una asociación negativa. Para los investigadores, el resultado obliga a matizar la idea de que el Ejército fue el principal motor de la difusión monetaria: las tropas desempeñaron un papel central en el movimiento del dinero, pero la demanda generada por las instituciones y los espacios civiles parece haber sido más estable para sostener su uso y acumulación a escala local.

Predicciones ajustadas del lugar de hallazgo vecino. 
Humanities and Social Sciences Communications (2026).
DOI: 10.1057/s41599-026-07815-7

Cuando la distancia empezó a importar menos

El cambio más significativo aparece al observar la evolución a lo largo del tiempo. Al comienzo del periodo estudiado, cuanto más lejos estaba un lugar de la ceca, menor era la presencia esperable de sus monedas. Entre 235 y 136 a. C., el modelo detecta todavía importantes fricciones relacionadas con la distancia, pero ese efecto disminuye paulatinamente hasta dejar de ser estadísticamente significativo hacia finales del siglo I a. C. Los autores interpretan esta tendencia como una señal de integración espacial progresiva durante la expansión romana, compatible con la construcción de carreteras y puertos y con las reformas administrativas que facilitaron los desplazamientos a larga distancia y la movilidad del capital.

Eso no significa que todas las monedas viajaran por igual. El estudio encuentra importantes circuitos regionales: el 55,3% de las monedas acuñadas en Narbo, la actual Narbona, apareció dentro de un radio de 1.000 kilómetros de su ceca, y se observan concentraciones locales semejantes alrededor de Massalia y Cartago. Las acuñadas en Roma, por el contrario, presentan una dispersión geográfica mayor, coherente con el papel de la capital en las finanzas públicas y la redistribución entre regiones, aunque una parte considerable permaneció concentrada en el centro de Italia. El sistema combinaba así redes monetarias locales con flujos capaces de alcanzar territorios mucho más alejados.

La expansión territorial también modificó el destino del dinero. Con el paso del tiempo disminuyó el peso relativo de las monedas halladas en el núcleo y las zonas ya pacificadas mientras aumentaba en territorios de transición y expansión. Los investigadores consideran que ese desplazamiento es compatible con un cambio en la geografía del gasto público, especialmente a través de pagas militares e inversiones en infraestructuras dirigidas hacia los nuevos territorios. Proyectos como la Vía Egnatia en los Balcanes y la extensión de la red viaria hacia Hispania, el norte de África y Oriente Próximo contribuyeron a reducir los costes de transacción y favorecieron la monetización de las economías locales.

Los autores insisten, no obstante, en los límites de lo que puede afirmarse a partir de estas evidencias. Los tesoros monetarios no registran directamente transacciones, precios ni volúmenes comerciales y están condicionados por la conservación, los descubrimientos arqueológicos y la forma en que estos se documentan; además, las cronologías de las monedas y de las infraestructuras empleadas en el análisis no coinciden exactamente. Por eso el trabajo no pretende reconstruir cada viaje realizado por una moneda ni demostrar relaciones causales, sino identificar patrones de largo plazo. Lo que emerge de ellos es una República romana en la que la circulación del dinero estuvo cada vez menos limitada por la geografía y más articulada por ciudades, instituciones e infraestructuras, hasta configurar un espacio económico progresivamente conectado.





Fuente: eldiario.es

En busca de las 220 monedas de oro robadas del Museo de Albacete: Cultura advierte al resto de CCAA



El pasado 28 de julio las alarmas del Museo de Albacete sonaron ante el robo de dos colecciones de monedas de alto valor. Oro acuñado en época de Carlos III, Carlos IV, Fernando VII e Isabel II. Menos de dos minutos bastaron a los ladrones para hacerse con las piezas expuestas que superan el valor de su propio oro.

Un mes después, las colecciones no aparecen y el Ministerio de Cultura propone una reunión conjunta con las regiones españolas con el objetivo de dar seguimiento a estos robos, reforzar la protección y prevenir ante posible sucesos similares.
Dos colecciones robadas

Esta reunión extraordinaria en clave museística tiene que ver también con robos en los museos de Badajoz y Villena. En el caso de Albacete, fueron dos colecciones las que desaparecieron de su vitrina. La primera, hallada en 1970 en las obras de una casa en Madrigueras (Albacete). En total, 42 monedas de oro de Carlos III, Carlos IV y Fernando VII.

La segunda colección se refiere al conocido como 'Tesoro de la calle del Horno' en Villamalea y reúne 180 monedas también de oro del periodo de Isabel II, entre 1850 y 1860.

Ante el aumento de los robos en instituciones museísticas este año, y particularmente después del segundo, efectuado en el Museo de Albacete a finales de julio, la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Cultura trasladó a la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional su preocupación, solicitando su colaboración para tratar de prevenir casos similares a los ocurridos en la primavera e inicio del verano, según ha informado el Ministerio.

La Brigada solicitó a la Dirección General información de todos los museos, dependientes tanto del Ministerio de Cultura como de las autonomías, que contasen en su exposición permanente o en sus depósitos con un número significativo de objetos realizados en oro, plata u otros metales o piedras preciosas, con el objetivo de reforzar su seguridad.

Furgón de la Policía Científica investigando el robo en el Museo de Albacete
Europa Press

El Ministerio de Cultura facilitó de forma inmediata a la Policía Nacional la información de los museos que gestiona de manera directa y ha reforzado la seguridad en los mismos. Asimismo, el pasado 11 de agosto solicitó esta misma información a las comunidades autónomas y, a medida que se ha ido recibiendo, el Ministerio de Cultura la ha ido trasladando a la Policía Nacional.

También se abordó el contenido de un artículo sobre robos en museos europeos que la Europol había publicado el lunes de la semana pasada, 24 de agosto, en su portal web y que había sido recogido por algunos medios de comunicación.

Para dar seguimiento a estas cuestiones el Ministerio de Cultura convocará una reunión en los próximos días con las direcciones con competencias en museos de las comunidades autónomas, así como a representantes de la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional.

Por su parte, los expertos en patrimonio cultural de la Policía Nacional (en los casos de los museos de Badajoz y de Albacete) y la Guardia Civil (en el caso del Museo de Villena), así como las policías autonómicas, trabajan en permanente coordinación con el Ministerio de Cultura y están llevando a cabo sus investigaciones con todas las medidas que corresponden.



Fuente: eldebate.com

Arqueólogos hallan un tesoro con más de 2.600 monedas de plata del siglo XV



Arqueólogos rusos hallaron en excavaciones en la localidad de Kolomna, en las afueras de Moscú, un tesoro con más de 2.600 monedas de plata del siglo XV del reinado de los príncipes rusos Basilio I y Basilio II 'el Oscuro', según informó hoy el Instituto de Arqueología de la Academia de Ciencias rusa.

"Durante las excavaciones realizadas en el centro histórico de Kolomna (...) se descubrió el mayor tesoro de monedas de plata acuñadas en las décadas 20 y 30 del siglo XV", indicó la institución en un comunicado publicado en su portal oficial.

De acuerdo con el Instituto de Arqueología, "las monedas estaban guardadas en una pequeña y elegante jarra de cerámica, pintada con engobe, enterrada en una fosa natural poco profunda en el territorio del posad (pueblo) de la ciudad, cerca del Kremlin" local.

"En total, la jarra contenía más de 2.600 monedas de plata, lo que convierte a este tesoro en el mayor conjunto numismático completo de la primera mitad del siglo XV disponible para los investigadores", señalaron los arqueólogos.

La mayor parte del hallazgo son monedas acuñadas durante los principados de Basilio I (hijo de Dmitri Donskói, príncipe medieval canonizado hace casi cuatro décadas y cuyos restos fueron encontrados recientemente en la Catedral de Arcángel del Kremlin moscovita), y Basilio II 'el Oscuro'.

Una de las curiosidades radica en la gran cantidad de monedas de plata acuñadas en la propia Kolomna con la imagen de un ave en pleno vuelo, atribuidas a los últimos años del reinado de Basilio I.

Se trata de monedas extremadamente raras, según los arqueólogos, y los especialistas ya han hallado varios ejemplares que no estaban presentes en las principales colecciones de los museos numismáticos rusos.

"Durante el estudio inicial de las pieza halladas, se identificaron nuevas variedades de monedas de Kolomna, hasta entonces desconocidas, de las cuales ahora existen más de 350 ejemplares", detallaron.

Los especialistas estiman que la magnitud de este tesoro escondido permite suponer que su propietario era un hombre muy rico, probablemente perteneciente a las élites de la sociedad e incluso estar al servicio del príncipe.

Tras catalogar las monedas por fechas, los científicos plantearon la hipótesis de que el propietario del tesoro pudo haber muerto víctima de una de las epidemias de peste que azotaron las ciudades de la Rus antigua entre 1425 y 1427.




Fuente: elimparcial.es

Descubren una rara moneda de plata romana acuñada por el emperador Didio Juliano



Vedby es un pequeño y tranquilo pueblo situado en la isla sueca de Öland, la segunda más grande del país después de la isla de Gotlandia. Los planes en esta zona pasan por recorrer algunos de sus senderos naturales o visitar el lago Hornsjön. Pero muchos (curiosos y científicos) prefieren fijarse en Vedby borg, una antigua fortaleza circular de la Edad de Hierro.

Justo ahí se acaba de descubrir una rara moneda de plata romana del año 193 d.C, según confirmó en un comunicado la Universidad de Estocolmo, institución encargada de desarrollar un programa de excavaciones que ha terminado con varios hallazgos.

Durante las investigaciones arqueológicas realizadas la pasada primavera en el fuerte circular de Vedby, trabajos que se enmarcan dentro del proyecto bautizado como Crisis, Conflicto y Clima, se hizo un descubrimiento extraordinario: una moneda romana de plata del tipo denario.

Tras examinarla, los especialistas señalaron que esta rara moneda romana de plata fue acuñada en el año 193 d. C. por el emperador Didio Juliano, el hombre que compró su acceso al trono romano y que tuvo un gobierno muy breve, marcado por la corrupción y por la traición.

Estudiante participando en excavaciones en Vedby ringfort
Öland Kerstin Lidén

Los numismáticos Lennart Lind y Slava Kuleshov destacan que este hallazgo es el primero de su tipo en Suecia fuera de Gotlandia y aporta nuevos datos sobre el uso del fuerte durante el Período de las Migraciones, cuando se produjeron movimientos de población masivos por todo el continente y marcó el paso de la Antigüedad tardía a la alta Edad Media.

Didio Juliano fue uno de los cinco emperadores que gobernaron el Imperio Romano durante el turbulento año 193 d. C. Tanto su ascenso como su caída no estuvieron exentos de polémica. Llegó al poder sobornando a soldados romanos, a quienes prometió 23 mil sestercios, el equivalente a unos diez años de salario. Para cumplir estas promesas, ordenó acuñar grandes cantidades de monedas de plata.

Busto de Didio Juliano 

Este destacado político solo gobernó durante 66 días. Luego fue derrocado y ejecutado. Y su sucesor Septimio Severo, mandó fundir la mayoría de las monedas donde se veía su rostro. Ese, entre otros muchos motivos, otorga más valor si cabe al descubrimiento hecho por la Universidad de Estocolmo, teniendo en cuenta que los ejemplares que se conservan de esas monedas de plata son escasos. Además, en clave nacional, el país solo había encontrado hasta ahora cinco denarios de Didio Juliano en Gotlandia. Por tanto, este es el primer hallazgo en Öland.

Los responsables de la excavación creen que los denarios de este período fueron depositados en la región báltica durante el Período de las Migraciones, entre los años 400 y 550 d. C. Esta excepcional moneda, de las pocas que se conservan de ese turbulento reinado romano, contribuye a comprender el uso del fuerte y sugiere actividad durante ese período.







Fuente: eldiario.es

Encuentran una tumba de 2.400 años y las monedas dentro apuntan a un misterioso luchador de la antigua Grecia



La antigua ciudad de Aspendo en Grecia, y que hoy está ubicada en lo que es Turquía, tal vez sea famosa por su grandioso anfiteatro y sus intrincados acueductos. Pero ahora los nuevos hallazgos sugieren que el deporte – tal vez la lucha libre – podría haber formado parte de los espectáculos que disfrutaban los habitantes de Aspendos.

Las autoridades adjuntas al Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía hallaron una necrópolis que no se conocía, un antiguo cementerio ubicado en la parte oriental de Aspendos. Las investigaciones revelaron una tumba en forma de caja, construida con losas de piedra, que data de entre los siglos 5 y 4 a.C. Dentro encontraron una persona sepultada con monedas que llevan grabados relacionados con la lucha libre. Aunque harán falta más análisis, por ahora el equipo cree que la persona habría sido un atleta, quizá un luchador. 

“Las monedas de Aspendo con representaciones de luchadores, y otros hallazgos que había en la tumba, indican que la persona sepultada allí podría haber tenido que ver con los deportes y que tal vez sea un luchador de Aspendo”, declaró Mehmet Nuri Ersoy, ministro de cultura y turismo.

Fueron emigrantes griegos quienes fundaron Aspendo cerca del año 1000 a.C. La ubicación de la ciudad, ideal, cercana al río Eurimedonte, contribuyó a que prosperara su economía, según informa el sitio de la UNESCO. El anfiteatro y los acueductos de Aspendo se cuentan entre los monumentos más intactos de su tipo en todo el mundo, y permitieron que los arqueólogos estudiaran la historia de la cultura e ingeniería de la región.


Para los arqueólogos y los nerds de la historia Aspendo también es famosa por sus monedas de plata, muy elaboradas. Es que la ciudad era tan próspera que acuñaba sus propias monedas. A lo largo de los siglos la ciudad estuvo regida por diferentes gobiernos, pero siempre pareció tener recursos para producir sus monedas, lo que sugiere que seguía teniendo algún grado considerable de independencia.

Hay un diseño particularmente emblemático en una moneda de Aspendo: dos luchadores en acción, con las letras delta y alfa, grabadas entre sus piernas. Eran monedas que se encontraron junto al individuo que estaba en la tumba que se descubrió recientemente. Los diseños en las monedas no eran solamente decorativos: por ejemplo, la otra cara de esa moneda muestra a una persona que viste un chitón, que “representa a los soldados que hicieron famosa a Aspendo en la antigüedad”, según un catálogo de monedas de Grecia que compiló en 1888 el Departamento de Monedas y Medallas del Museo Británico. Además, en estudios anteriores, como el del año 2000, se sugería que la prominencia de los luchadores en las monedas de Aspendo representa la reverencia que la antigua ciudad sentía por el deporte.


Las autoridades turcas creen que la persona sepultada en la tumba podría haber sido un atleta, aunque los arqueólogos todavía no han hallado prueba definitiva y no circunstancial de esa hipótesis. Hablando con Live Science, Sarah E. Bond, historiadora de la Universidad de Iowa que no participó del descubrimiento, comentó que “las monedas por sí solas no pueden indicar que se trata de un luchador griego del período clásico”. Habrá que seguir investigando para encontrar señales determinantes, como lesiones en el rostro.

Como suele suceder en las interpretaciones arqueológicas es posible que la teoría inicial del equipo no sea correcta, pero los hallazgos igualmente ofrecen una mirada inusual a la vida de una persona en una ciudad clave de la antigüedad. Y eso es razón suficiente para seguir trabajando en el sitio.

“Con cada hallazgo que se hace en Aspendo seguiremos completando las páginas que faltan en nuestra historia, protegiendo nuestro legado cultural con estudios científicos para transmitirlo a futuras generaciones”, dijo Ersoy.




Fuente: es.gizmodo.com