Los rayos gamma permiten conocer con mayor precisión los metales que componen las monedas romanas del Tesoro de Tomares


El análisis de objetos arqueológicos metálicos presenta importantes limitaciones cuando no es posible tomar muestras o alterar físicamente las piezas. Este reto es especialmente relevante en casos como el Tesoro de Tomares, uno de los mayores hallazgos de moneda romana en Europa, descubierto en Sevilla en 2016.

Un estudio titulado «Viabilidad de una nueva configuración GRT para el análisis de aleaciones de metales cuaternarios con fuentes radiactivas de rayos gamma«, publicado en la revista Radiation Physics and Chemistry, liderado por Javier Moreno Soto, investigador de la Universidad Loyola, presenta una innovadora aplicación de la técnica de transmisión de rayos gamma (Gamma-Ray Transmission, GRT) que permite analizar estas piezas sin dañarlas y conocer con mayor precisión su composición interna.

El Tesoro de Tomares fue descubierto durante unas obras en el parque El Olivar de El Zaudín, en la localidad sevillana de Tomares. El hallazgo estaba compuesto por diecinueve ánforas romanas repletas de monedas, con un total estimado de unas 55.000 piezas, lo que lo sitúa entre los mayores descubrimientos de moneda romana en España y Europa. Su volumen y estado de conservación lo convierten en una oportunidad excepcional para estudiar el sistema monetario de una época clave del Imperio romano.

Estas monedas fueron acuñadas durante la Tetrarquía, el sistema político impulsado por el emperador Diocleciano a finales del siglo III para estabilizar el Imperio. Fue un periodo de profundas reformas económicas y monetarias, en el que el contenido en metales como la plata se fue reduciendo progresivamente. Analizar hoy la composición de estas monedas permite entender mejor cómo estos cambios políticos y económicos se reflejaban en la propia moneda.

Una técnica no invasiva, uno de los mayores retos para el estudio de materiales arqueológicos

Las técnicas no invasivas más habituales, como la fluorescencia de rayos X (XRF), permiten analizar únicamente las capas superficiales de los objetos. Sin embargo, en piezas arqueológicas antiguas, procesos como la corrosión, la oxidación, los tratamientos de conservación o incluso el enriquecimiento superficial de determinados elementos —como la plata en algunas monedas— pueden alterar significativamente la superficie, haciendo que los resultados obtenidos no reflejen la composición real del material.

Para superar este problema, la técnica de GRT permite obtener información representativa del volumen completo del objeto, ya que los rayos gamma atraviesan la pieza e integran la respuesta de todo el material, reduciendo la influencia de las modificaciones superficiales. No obstante, en sus configuraciones previas, su aplicación estaba limitada a aleaciones simples y requería conocer con precisión el espesor y la densidad de las piezas, lo que dificultaba su uso en objetos arqueológicos de geometría irregular o de alto valor patrimonial.

Javier Moreno Soto, investigador de la Universidad Loyola.

Una configuración innovadora con tres fuentes gamma

El estudio ha sido desarrollado conjuntamente entre la Universidad Loyola, la Universidad de Sevilla y el Centro Nacional de Aceleradores. La investigación introduce una nueva configuración experimental basada en el uso simultáneo de tres fuentes radiactivas con distintas energías.

Este enfoque permite analizar aleaciones con hasta cuatro elementos principales sin necesidad de medir previamente el espesor ni la densidad del objeto, una ventaja especialmente relevante en el estudio de piezas patrimoniales de gran valor, donde no es posible aplicar técnicas invasivas.

La técnica se ha validado mediante el análisis de aleaciones fabricadas en laboratorio y la comparación de los resultados obtenidos con GRT y XRF. Los resultados muestran que, en casos donde existen alteraciones superficiales, esta nueva configuración ofrece valores más acordes con la composición real del material, aumentando la fiabilidad del análisis sin comprometer la integridad de los objetos.

El investigador responsable del trabajo es físico especializado en técnicas nucleares aplicadas al estudio del patrimonio cultural. Tras realizar su doctorado en la Universidad Paris-Saclay en el marco de la colaboración internacional n_TOF del CERN, orientó su investigación al análisis no invasivo de materiales históricos.

Comprender mejor los cambios económicos del Imperio romano en ese periodo

Este estudio surge a partir de los análisis realizados sobre el Tesoro de Tomares. Se ha constatado que estas monedas presentan un enriquecimiento superficial en plata, por lo que las mediciones basadas únicamente en técnicas superficiales como XRF pueden sobreestimar este elemento. Además, la presencia de segregados de plomo en algunas piezas puede generar variaciones locales en la composición, dificultando la interpretación precisa de los datos.

La aplicación de la técnica GRT con esta nueva configuración permite obtener información más representativa del volumen completo de las monedas, funcionando como una herramienta complementaria a XRF.

Esto no solo incrementa la fiabilidad de los datos, sino que permite reconstruir con mayor precisión la evolución de los metales utilizados en la acuñación y, con ello, comprender mejor los cambios económicos del Imperio romano en ese periodo. En este sentido, la técnica no solo mejora el análisis de las piezas, sino que abre nuevas posibilidades para interpretar el contexto histórico en el que fueron producidas.

Avances para la investigación y la conservación

Los autores concluyen que esta nueva configuración de GRT supone un avance significativo para el análisis no destructivo de aleaciones metálicas complejas. Su integración con técnicas como la XRF permite evaluar de forma más fiable la composición de objetos arqueológicos sin comprometer su integridad. Actualmente, se están midiendo un conjunto de monedas seleccionadas del Tesoro de Tomares con el objetivo de verificar en el futuro las conclusiones obtenidas previamente mediante análisis con XRF.

El liderazgo de esta investigación desde la Universidad Loyola refuerza el papel de la universidad en el desarrollo de metodologías científicas avanzadas aplicadas al estudio y conservación del patrimonio histórico, contribuyendo a una investigación rigurosa, transferible y socialmente relevante.




Fuente: novaciencia.es

Vaticano emite dos nuevas monedas conmemorativas



La Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano lanzó recientemente una serie de monedas conmemorativas que celebran momentos destacados de la historia de la Iglesia Católica y del arte.

Entre las principales emisiones se encuentran dos monedas de 2 euros acuñadas en 2025/2026: una dedicada al 550.º aniversario del nacimiento de Miguel Ángel y otra al Jubileo del Año Santo 2025. Además, el Vaticano emitió piezas de mayor valor, entre ellas una moneda de plata de 25 euros relacionada con la Sede Vacante de 2025.

Moneda de 2 euros en homenaje a Miguel Ángel

La primera moneda de 2 euros conmemora los 550 años del nacimiento de Miguel Ángel Buonarroti (1475–1564), uno de los más grandes artistas del Renacimiento. El diseño central destaca la cúpula de la Basílica de San Pedro, obra maestra arquitectónica que él proyectó y supervisó en los últimos años de su vida, convertida en uno de los símbolos más emblemáticos del Vaticano y de la Cristiandad.

En el campo de la moneda aparecen los años 1475 (nacimiento del artista) y 2025 (o 2026 en la emisión efectiva), la firma “Michelangelo” y un detalle inspirado en los frescos de la Capilla Sixtina, pintados por él entre 1508 y 1512. Esta pieza, en estado Flor de Cuño (FDC), tiene una tirada limitada de aproximadamente 80.000 unidades y es muy buscada por los coleccionistas.

Moneda de 2 euros del Jubileo 2025

La segunda moneda de 2 euros celebra el Jubileo del Año Santo 2025, conocido como el Jubileo de la Esperanza, realizado bajo el pontificado de Francisco. El diseño captura uno de los momentos más simbólicos: el Papa Francisco abriendo la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, en la tradicional ceremonia de apertura del Año Santo, celebrada en la víspera de Navidad.

La inscripción “Jubileo 2025” refuerza el carácter espiritual de la emisión, que invita a la reflexión sobre la misericordia, el perdón y la peregrinación. Con una emisión aproximada de 91.000 unidades, esta moneda también integra series como Coin Cards y productos filatélico-numismáticos dedicados al evento, que atrajo a millones de peregrinos a Roma.

Monedas de 20 y 25 euros: Arte, Fe y Sede Vacante

Como parte de la serie “Arte y Fe”, el Vaticano lanzó una moneda de 20 euros que representa al Buen Pastor llevando sobre sus hombros la oveja perdida, imagen clásica de la misericordia divina y del cuidado pastoral de la Iglesia.

Una emisión especial de plata de 25 euros recuerda el período de Sede Vacante MMXXV (2025), el intervalo entre la muerte del Papa Francisco (21 de abril de 2025) y la elección de su sucesor, el Papa León XIV (Robert Francis Prevost, elegido el 8 de mayo de 2025 tras cuatro escrutinios en el cónclave). El diseño fue inspirado en una pintura del pintor barroco italiano Guido Reni.

En el reverso de la moneda aparece el escudo de armas del Cardenal Camarlengo, quien administra el Estado de la Ciudad del Vaticano durante la Sede Vacante. En ese período, el cargo fue ejercido por el Cardenal Kevin Joseph Farrell, prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.

Estas emisiones numismáticas no solo enriquecen el catálogo oficial del Vaticano, sino que también cuentan una historia de continuidad: desde el esplendor artístico del Renacimiento, pasando por la reciente celebración jubilar, hasta los momentos de transición en el liderazgo de la Iglesia en el siglo XXI. Para coleccionistas y fieles, representan piezas únicas que unen belleza, historia y profundo significado espiritual. Muchas ya están disponibles en los sitios oficiales del Vaticano y en revendedores especializados.





Fuente: gaudiumpress.org

Una colección de monedas recuerda que la independencia de EE.UU. se logró con dinero y apoyo militar de España



La Casa de la Moneda de España ha presentado en Puerto Rico una colección numismática que rinde homenaje al papel desempeñado por España en la independencia de Estados Unidos. La muestra, inaugurada en primicia mundial en San Juan, conmemora el 250 aniversario de la Declaración de Independencia estadounidense y busca poner en valor un episodio histórico compartido que, en muchas ocasiones, ha pasado desapercibido.

La exposición reúne diez monedas acuñadas especialmente para la ocasión, acompañadas de paneles informativos y material audiovisual que explican el contexto histórico y el protagonismo de distintas figuras españolas durante la Guerra de Independencia norteamericana. El objetivo es destacar la relevancia de la ayuda militar, logística y financiera que España brindó a las colonias rebeldes frente al dominio británico.

La presidenta-directora general de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda de España, Isabel Valldecabres, subrayó el valor de difundir este pasado común. En declaraciones a EFE, señaló que «es muy importante que en EE.UU., en Puerto Rico, en toda América y en España conozcan la historia común que tenemos, porque son cosas que unen».

La colección, titulada 250 Aniversario. España y la Independencia de los EE.UU., incluye piezas elaboradas en distintos metales preciosos y valores, como reales, escudos y un cincuentín de plata. En ellas aparecen representadas figuras y acontecimientos que desempeñaron un papel determinante durante el conflicto que culminó con el nacimiento del nuevo país.


Personas asisten a la inauguración de la colección numismática '250 Aniversario. 
España y la Independencia de los EE.UU.'EFE

Entre los personajes destacados figuran el rey Carlos III y el general George Washington, así como militares y responsables logísticos españoles como Bernardo de Gálvez, Luis de Córdova, José Solano y Bote, Francisco de Saavedra y Sangronis y Jordi Farragut. Todos ellos contribuyeron de diversas formas a debilitar el poder británico y a reforzar las posibilidades de victoria de las colonias rebeldes.

Valldecabres insistió en la trascendencia de estas figuras al afirmar que «los EE.UU. hoy no hubieran sido lo que son si no hubiera sido por todas estas personas que son nuestros antepasados comunes». Además, destacó que iniciativas como esta exposición permiten resaltar los aspectos positivos de la relación histórica entre ambos territorios «en un contexto de tanta conflictividad en el mundo».

La exposición podrá visitarse hasta el próximo 2 de abril en el Popular Center de San Juan. El proyecto ha sido desarrollado en colaboración con la asociación The Legacy y se apoya en la investigación histórica realizada por Eva García para su libro 1776 - We the Hispanics.

García, presidenta y fundadora de esta organización, explicó que el almirante Luis de Córdova logró capturar un convoy de más de cincuenta barcos británicos que se dirigían a apoyar a las fuerzas inglesas contra el general Washington, lo que calificó como «el mayor golpe logístico en la historia de la Royal Navy».

La presidenta y fundadora de The Legacy, Eva García, 
habla durante la inauguración de la colección numismática '250 Aniversario. 
España y la Independencia de los EE.UU.'EFE

Asimismo, recordó que Francisco de Saavedra y Sangronis consiguió reunir fondos entre empresarios de La Habana para pagar los salarios de los soldados que participaron en la decisiva Batalla de Yorktown en 1781. Ese mismo proceso contó también con el apoyo del rey Carlos III, quien declaró oficialmente la guerra a Gran Bretaña en 1779 y promovió un donativo universal para respaldar a las tropas rebeldes.

Según García, la participación hispana en el conflicto fue mucho más amplia de lo que suele recordarse. «Más de 100.000 hispanos participaron en esa contienda. La guerra no fue solamente en el centro de operaciones, estaba todo el Caribe y Europa involucrados, hubo una estrategia global», afirmó.

Además del apoyo militar y financiero, España desempeñó un papel fundamental en el sistema monetario que sostuvo la guerra. En el segundo Congreso de Filadelfia, celebrado en 1775, se decidió que el llamado Spanish Milled Dollar, conocido también como peso español o real de a ocho, sirviera para financiar el esfuerzo bélico.

García destacó la importancia de esta decisión al señalar que «ellos (los separatistas) intentaron emitir su propia moneda y no fue posible porque se devaluaba. Entonces, todo se financia en el 'Spanish Milled Dollar' y de estas hay muchísimas durante toda la guerra».

La intención de los organizadores es que la exposición continúe su recorrido por otras ciudades emblemáticas de Estados Unidos, como Nueva York y Boston. De este modo, se pretende impulsar una forma de «diplomacia cultural», en palabras de Valldecabres, que contribuya a reforzar los vínculos históricos entre ambos países en un momento de especial sensibilidad en las relaciones internacionales.





Fuente: eldebate.com

Miles de monedas imperiales y dioses de bronce resurgen de una piscina sagrada curativa usada por los etruscos y los romanos




Los arqueólogos introdujeron las manos en el sedimento oscuro del fondo de la piscina. No buscaban un tesoro, sino comprender la historia de un antiguo santuario termal entre las colinas toscanas. Sin embargo, en medio del lodo caliente apareció primero una moneda, luego otra, y otra. Al poco, ya sumaban decenas. A medida que avanzaba la excavación, el equipo comprendió que se encontraba ante un hallazgo de dimensiones extraordinarias: se trataba de un depósito votivo intacto, un espacio al que generaciones enteras habían confiado su salud, su fe y su fortuna futura.

Así comenzó en 2007 el redescubrimiento del Baño Grande de San Casciano dei Bagni, un santuario activo durante más de siete siglos y un archivo de la fe preservado por el agua termal. Las miles de monedas, estatuas de bronce y ofrendas personales que permanecieron selladas bajo el barro mineral hasta nuestros días ofrecen, en el presente, una imagen excepcionalmente vívida del mundo etrusco y romano.

Monedas. Fuente: Comune di S. Casciano dei Bagni

San Casciano dei Bagni se sitúa en una de las zonas hidrotermales más activas de Toscana. Desde la Antigüedad, los manantiales calientes se consideraron espacios vinculados a lo divino, capaces de sanar enfermedades y restablecer el equilibrio del cuerpo. Las aguas, por tanto, constituían el núcleo mismo del culto religioso.

El santuario surgió ya en la época etrusca tardía, probablemente entre los siglos III y II a. C., cuando las comunidades locales organizaron un espacio ritual estable alrededor del manantial principal. Con la integración del territorio en el mundo romano, el lugar no solo no se abandonó, sino que se monumentalizó. Se construyeron estructuras de piedra, canalizaciones y una gran piscina sagrada en la que los fieles realizaban sus ofrendas. Durante siglos, los aristócratas locales, los viajeros y los enfermos acudieron al santuario en busca tanto de la curación física como de la protección divina.

Baño Grande, San Casciano dei Bagni. Fuente: E. Mariotti

El elemento central del complejo era una gran piscina alimentada continuamente por las aguas termominerales. A diferencia de las termas urbanas romanas, este espacio no estaba destinado al ocio, sino a la experiencia ritual. Los devotos arrojaban sus ofrendas directamente al manantial, donde quedaban cubiertas por los sedimentos calcáreos y las arcillas. Gracias a estas sustancias, los objetos metálicos, los restos vegetales e incluso las inscripciones permanecieron protegidos durante más de mil quinientos años. El santuario quedó literalmente sellado por la propia naturaleza que le había dado origen.

Entre los hallazgos más impresionantes del yacimiento, destacan numerosas estatuas de bronce depositadas como exvotos, que conforman el mayor depósito de estatuaria etrusca en Italia. Algunas representan divinidades vinculadas a la salud, mientras que otras muestran a los fieles que acudían al santuario en busca de aliviar sus males.

Una de las piezas más llamativas es una estatua de Apolo. Asociada al ámbito terapéutico, conserva inscripciones bilingües etrusco-latinas que reflejan la transición cultural del santuario. También se han recuperado figuras infantiles envueltas en mantos, que pudieron ser ofrecidas por familias que pedían protección para sus hijos, y una pequeña estatua vinculada a Higía, diosa romana de la salud vinculada a Asclepio.

Junto a ellas, también aparecieron exvotos anatómicos que representaban orejas, piernas, úteros y torsos modelados con precisión médica. Estas piezas revelan que los peregrinos acudían al santuario para curarse de dolencias concretas, con la esperanza de que la intervención directa de la divinidad los sanase de sus dolencias.

Exvotos anatómicos de Baño Grande. 
Fuente: Mariotti, Salvi y Tabolli 2023/M. Bischeri

Sin embargo, el enorme conjunto de monedas recuperado en el fondo de la piscina ha sido el descubrimiento más espectacular. Las excavaciones realizadas hasta el momento han documentado cerca de 9000 monedas depositadas a lo largo de varios siglos.

Entre ellas, se han identificado emisiones etruscas de bronce, aes grave republicanos y numerosos denarios romanos. También destacan sestercios imperiales bien conservados. Algunos de ellos se acuñaron bajo emperadores como Augusto, Antonino Pío o Marco Aurelio. En los niveles superiores, se hallaron monedas tardías de los siglos III y IV d. C., prueba de que el santuario se mantuvo activo incluso en momentos de transformación política y religiosa.

Muchas monedas apenas presentan signos de desgaste, lo que sugiere que se ofrecieron poco después de que entraran en circulación. El gesto de lanzar una moneda al agua constituía un acto simbólico de entrega, una negociación ritual entre el fiel y la divinidad.

El cambio en la naturaleza de las ofrendas resulta revelador. Mientras que en la época etrusca predominaban los objetos votivos personalizados, durante la dominación romana las monedas se convirtieron en el principal medio de devoción. Las monedas votivas representaban la promesa, el agradecimiento y la esperanza depositada físicamente en el agua curativa.

Estatuas de bronce halladas en el complejo termal. 
Fuente: Maggiani 2002

Uno de los aspectos más sorprendentes del yacimiento es su larga continuidad. Incluso cuando el cristianismo comenzó a imponerse en el Imperio romano, el lugar no perdió su estatus como meta de peregrinación. Las evidencias arqueológicas muestran que la piscina se utilizó sin interrupción durante el siglo IV d. C. El yacimiento de Bagno Grande, por tanto, se ha convertido en un caso fundamental para comprender cómo las antiguas poblaciones itálicas hicieron confluir naturaleza, medicina y religión en un mismo espacio. Gracias a las aguas y al barro, hoy podemos observar un raro momento congelado en el tiempo: el instante repetido en que alguien, hace dos mil años, lanzó una moneda al agua con la esperanza de recuperar la salud.



Fuente: muyinteresante