Hallan una moneda en la isla de Ons con más de 400 años de historia



Un nuevo tesoro emerge en las aguas de las Rías Baixas. No es el oro de Rande que buscaba Nemo en sus visitas a Vigo, pero constata algo más importante: el comercio y decadencia del Imperio Español durante el siglo XVII. La Dirección del Parque Nacional Marítimo‑Terrestre das Illas Atlánticas de Galicia acaba de comunicar el hallazgo de un maravedí de 1622 en la playa de As Dornas, en la isla de Ons.

La moneda presenta un estado de conservación «muy deteriorado, con fuerte corrosión y pátina verde asociada a aleaciones de cobre expuestas a ambientes marinos durante largos periodos», según explican en el informe. Sin embargo, esto añade aún más valor al mismo. «A pesar de su modesto valor numismático, constituye un testimonio valioso de la circulación monetaria y la actividad marítima histórica en el entorno del parque», explican las mismas fuentes.

Entre los elementos visibles destaca un escuro central «muy erosionado con campos internos apenas visibles», en lo que podría ser un posible busto o perfil residual. Sin embargo, en el reveso aparece un «castillo o motivo arquitectónico, característico del cuartel de Castilla» con la fecha de 1622 inscrita en su perímetro. Esto encaja con las numerosas monedas de cobre emitidas en dicho año en Segovia, Valladolid, Cuenca o Madrid.

Vista del reverso de la moneda, con un perfil y la fecha de 1622
Parque Nacional de las Illas Atlánticas

Sin embargo hay un detalle posterior que le añade aún más contexto: un resellado con un “VIII”, característico de los resellados de 1641–1642, cuando se revalidaron monedas de cobre para elevar su valor facial a 8 maravedís. Durante aquellas décadas el Imperio Español se enfrentó a una crisis monetaria que casi la lleva a la bancarrota. La caída en la llegada de metales preciosos desde América, los gastos por la Guerra de los Treinta Años y la ausencia de reformas fiscales aceleraron la decadencia de los Austrias. Así, la corona emitió masivamente monedas de cobre (vellón) y redujo el valor de la moneda de plata, provocando una importante inflación.

Importancia para el Parque Nacional

Entre las conclusiones que aporta este tesoro numismático también hay avances en la historia local y regional. La presencia de monedas así certifica el intenso tráfico marítimo entre puertos gallegos, portugueses y rutas atlánticas, así como la presencia de marineros, pescadores y pobladores estacionales en la isla que era objetivo habitual de saqueos. Al mismo tiempo apunta a la existencia de naufragios y el uso de estas monedas de cobre para transicciones cotidianas. La moneda será registrada en el inventario de bienes culturales del Parque Nacional, realizándose además una consulta a numismáticos expertos en el siglo XVII.





Fuente: farodevigo.es

El hombre que fue a buscar un martillo y encontró un tesoro de 15.000 monedas de oro y plata



La compra por parte del Museo Británico del collar de Catalina de Aragón y Enrique VII, encontrado casualmente por un aficionado a la arqueología que usa detector de metales, ha vuelto a poner de actualidad el uso de estos dispositivos. La búsqueda recreativa con detector de metales es muy restrictiva en España porque al extraer una moneda o un objeto metálico del subsuelo se rompen los estratos arqueológicos y se pierden datos importantes para los científicos. Pero en el Reino Unido la legislación es mucho más laxa. Eso ha hecho que cientos de aficionados a la arqueología salgan cada día al campo en busca de ‘tesoros’. Mientras en España los detectoristas casi solo se ven en las playas, en Reino Unido proliferan por los campos, especialmente los fines de semana. Y muchos materiales que se exponen actualmente en los principales museos británicos han sido hallazgos llevados a cabo por detectoristas.

Estos son algunos de los casos más sonados:

El llamado Tesoro de Hoxne fue descubierto en 1992 en Suffolk cuando Eric Lawes salió a buscar el martillo que había perdido un amigo y acabó descubriendo el mayor tesoro romano tardío de Gran Bretaña: más de 15.000 monedas de oro y plata, joyas y objetos de plata. Valorado en más de dos millones de euros, es uno de los tesoros romanos más importantes del país.


En el año 2019 un grupo de siete amigos estaba probando un nuevo detector en Chew Valley Hoard cuando encontró más de 2.500 monedas de plata del periodo inmediatamente posterior a la conquista normanda (siglo XI). Es el tesoro más valioso jamás encontrado en Reino Unido por detectoristas aficionados, adquirido por más de 5 millones.

En 2015, por su parte, James Mather localizó un tesoro vikingo del siglo IX con casi 200 monedas, joyas y lingotes de plata. El conjunto se exhibe actualmente en el Ashmolean Museum.

La 'Tigresa de Hoxne', de plata, el mango roto de un objeto desconocido, 
una de las piezas más famosas de las 15.000 del Tesoro de Hoxne.

En el año 2009, un hombre llamado Terry Herbert, que llevaba solo dos días usando detector de metales, encontró en Staffordshire el mayor tesoro anglosajón de oro y plata jamás descubierto (más de 3.500 piezas, principalmente objetos militares del siglo VII, pero también 1.500 piezas de oro y plata). Valorado en varios millones de euros, está considerado uno de los hallazgos más importantes de la arqueología anglosajona.

Seis años más tarde, dos detectoristas, George Powell y Layton Davies, encontraron un tesoro vikingo con brazaletes de oro, anillos, cristales y cientos de monedas de plata del siglo X. En este caso los detectoristas no cumplieron con el plazo legal de 14 días para comunicar el hallazgo a las autoridades e intentaron vender el tesoro clandestinamente. Fueron juzgados y condenados.

Detalle de una de las joyas encontradas por Terry Herbert.

En 2010, en Cumbria, un detectorista encontró el Crosby Garrett Helmet, un casco romano de bronce espectacular y muy raro del siglo I-II d.C., que fue subastado y vendido por más de 2.5 millones de euros. Se trata de uno de los cascos romanos más singulares encontrados hasta ahora en todo el mundo, ya protegía no solo la cabeza de quien lo llevaba sino también el rostro.
 
El Casco de Crosby Garrett, una pieza excepcional

Una pieza medieval, muy famosa también, es la figurilla de oro de Enrique VI que encontró en un campo de Northamptonshire en 2017 Kevin Duckett, británico aficionado a la detección de metales. La figurilla formaba parte de la corona del rey inglés Enrique VIII, que reinó entre 1509 y 1547. Mide unos 6 centímetros de altura y representa a un hombre con corona, manto real, cetro y orbe.








Fuente: heraldo.es

Arqueólogos rusos se topan con un recipiente de arcilla en mitad de Moscú: “Es un tesoro único de monedas de plata”



Un grupo de investigadores hallan una vasija perfectamente conservada llena de monedas de plata en pleno corazón de Moscú. Según informó la ministra de Cultura rusa, Olga Lyubimova, a través de su cuenta oficial de Telegram, se trata de un “tesoro único”. La vasija contiene en su interior un total de 20.000 monedas datadas entre finales del siglo XVI y principios del XVII. Según informa el Ministerio de Cultura ruso, los investigadores encontraron el “tesoro” escondido bajo el suelo de una habitación. El salón correspondía a un edificio antiguo ubicado en la capital rusa.

Informes recientes muestran cómo la vasija y su contenido se hallan en perfecto estado. Se esperan futuras investigaciones sobre el origen y el año del descubrimiento, una tarea que no será fácil. Las monedas datas de números y épocas distintas, lo que complica la investigación. El Ministerio de Cultura del país designó la labor a un equipo de expertos para examinar los posibles antecedentes de la vasija.
Thanks for watching!

Los investigadores datan el origen del nuevo hallazgo entre finales del siglo XVI y principios de XVII. A pesar de las dificultades que presenta la datación histórica de las 20.000 monedas encontradas en el edificio ruso, los expertos extraen algunas conclusiones de una posible época aproximada. Durante ese periodo de tiempo, Rusia atravesó un momento de agitación derivado de conflictos religiosos y una profunda crisis de legitimidad de la dinastía gobernante.

Estos factores llegaron a unos extremos que llevaron a la Mancomunidad de Polonia-Lituania a ocupar Moscú en 1612. A partir de ese momento, se aseguró la ascensión al trono de un zar que cumpliera con las condiciones impuestas por Polonia. Por un tiempo, la sociedad rusa pudo respirar tranquila y la estabilidad comenzó a inundar de nuevo las calles de la capital. Durante este momento de tranquilidad, el país colonizó varios territorio del Lejano Oriente, zonas que incluyeron en su momento la actual Siberia.






Fuente:as.com

El nuevo método para estudiar monedas antiguas: es más rápido y económico



Desde su invención en el siglo VII a.C. en el reino de Lidia, actual Turquía, la moneda ha sido un elemento fundamental tanto para el desarrollo de las sociedades como para conocerlas. Las monedas antiguas hablan de su tiempo. En ellas se concentran datos sobre la economía, la política, el arte y la forma de vida de la sociedad a la que pertenecieron.

Pero para que las monedas ‘hablen’, hay que saber acercarles bien el micrófono y eso es lo que ha hecho un equipo de la Universidad de Extremadura, con un nuevo método para caracterizar la superficie de la moneda de forma rápica y poco costosa.

Los profesores del Centro Universitario de Mérida, Ángel Felicísimo y María Eugenia Polo, proponen utilizar herramientas cartográficas para la caracterización y medición de la superficie de monedas arqueológicas lo que permite un conjunto más amplio de pruebas de las conocidas hasta ahora.

Para obtener los mejores resultados explica el investigador, Ángel Felicísimo, “la técnica que hemos utilizado es la fotogrametría digital que permite generar modelos 3D a partir de un conjunto de fotografías superpuestas tomadas de un objeto”. De esta forma, “los modelos obtenidos, que se transforman en modelos digitales del terreno, nos permiten analizar no solo las dimensiones de cada pieza, sino también, mediante la comparación con otras muestras, estudiar de manera rigurosa aspectos como el desgaste superficial y características morfológicas específicas de cada pieza”, añade María Eugenia Polo.

Este sencillo método propuesto por los profesores de la UEx permite obtener información tanto métrica como visual, lo que facilita enormemente el examen de monedas arqueológicas, además añaden los investigadores, puede implementarse en museos sin necesidad de una formación excesivamente especializada y con una inversión moderada.

En cuanto al esquema fotográfico, el estudio verificó que 24 fotografías son suficientes para obtener buenos resultados, así como la utilización de software libre o de código abierto. Para los investigadores, la fotogrametría se consolida como un método accesible y duradero para el estudio de material numismático, al permitir analizar la superficie de la moneda como si fuera un pequeño relieve topográfico, aplicando sobre ella técnicas propias de la cartografía.






Fuente: novaciencia.es