El Arqueológico Nacional incorpora a su colección 239 monedas andalusíes «de gran rareza»


El Museo Arqueológico Nacional (MAN) ha incorporado a su colección numismática andalusí 239 monedas procedentes de la colección privada Tonegawa, adquiridas en subasta pública por el Ministerio de Cultura por 988.126 euros durante 2024, 2025 y 2026.

De este modo, las 239 piezas se suman a la colección numismática andalusí del museo, la mayor y más importante del mundo, con alrededor de 17.000 piezas, según ha indicado la institución, que ha confirmado que de momento las monedas no serán expuestas y se conservarán en las áreas de reserva del Museo Arqueológico.

La Tonegawa es una colección privada compuesta por unas 2.000 monedas islámicas de distintas épocas y procedencias, de las que la casa Auró&Calicó de Barcelona acaba de subastar cerca de medio millar en lotes individuales.


Abderramán I

Algunas de las monedas adquiridas por Cultura habían sido declaradas como inexportables por «ser ejemplares de gran rareza y con escasa representación en las colecciones públicas españolas», ha informado el Ministerio de Cultura a través de una nota de prensa.

Estas piezas comprenden toda la historia de al-Ándalus e incluyen monedas como la dobla del rey Boabdil, último sultán de Granada, o el primer dirham acuñado en el territorio una vez se consolidó como entidad política independiente, este fue acuñado por el emir Abderramán I, lo que aporta «un testimonio material imprescindible para documentar distintos hechos de la historia de al-Ándalus y de su compleja evolución política, así como los usos y la mentalidad propios de las sociedades andalusíes de cada período» ha recogido el medio Efe.

La numismática andalusí es muy importante para entender las relaciones y dinámicas habidas entre los invasores y la población sometida.

Las primeras monedas acuñadas presentaban inscripciones en latín lo que muestra un uso ocasional de la lengua latina de la población hispano-goda por parte de los invasores, ya que los artesanos (hispanogodos) utilizaron el latín para realizar dichas monedas.

La colección numismática global del Arqueológico está compuesta por 300.000 ejemplares que abarcan desde el siglo VI a. C. hasta la actualidad.

Desde su fundación en el siglo XVIII, el museo se ha comprometido con la protección del patrimonio monetario andalusí, lo que le ha llevado a consolidarse como un referente para la investigación, exposición y divulgación de su cultura e historia.

Las nuevas adquisiciones ayudarán «a mantener la excelencia de los fondos numismáticos del Museo Arqueológico y a ampliar el conocimiento de nuestro pasado multicultural», han señalado a Efe desde el museo.






Fuente: eldebate.com

Trump no tendrá billete pero sí moneda: su Gobierno anuncia que acuñará un dólar con su cara por el 250 aniversario de EEUU


La gran prioridad de Donald Trump en su segundo mandato es poner su cara y su nombre en la mayor cantidad de cosas posibles. Después de decorar los edificios gubernamentales en Washington con carteles enormes con su cara, intentar añadir su nombre al Centro Kennedy de Arte, dar su nombre al aeropuerto de Miami y poner su foto en los nuevos pasaportes de EEUU, decidió ir a por el dinero. Primero intentó crear un billete de 250 dólares con su cara, pero, como pasó con el intento de rebautizar el Centro Kennedy, la ley se lo impidió. Así que su Gobierno ha ido a por el 'plan B': las monedas.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha anunciado este miércoles que la Casa de la Moneda empezará a acuñar una moneda de un dólar con la cara de Trump, bajo la excusa de conmemorar los 250 años de la declaración de independencia estadounidense. La ley permite producir monedas con diseños nuevos específicas para este año, que representen a "figuras icónicas" de la historia relacionadas con ese aniversario, algo a lo que se han agarrado para ignorar una ley que prohíbe crear monedas con caras de los presidentes "hasta dos años después de su muerte". Es probable que esta decisión llegue a los tribunales. Aun así, han rechazado otro diseño que incluiría al magnate en los dos lados, dado que otra ley prohíbe que la 'cruz' de la moneda tenga la cara de una persona.

Esta será la primera vez que una moneda tenga la cara de un presidente vivo. El último presidente en aparecer en una moneda fue George Bush padre, un año después de su fallecimiento. Aunque la tradición es que se espere a su muerte para poner su cara en la moneda, la ley no lo prohíbe explícitamente, como sí hace con los billetes. Y a eso se ha agarrado Bessent para cumplir los deseos del presidente.

Para compensar a Trump por no poder poner su cara en los billetes, Bessent ha anunciado también que cederá al presidente su firma en el papel moneda. Normalmente, es el secretario del Tesoro -es decir, el propio Bessent- el encargado de 'ratificar' la validez de los billetes. Esta vez sería la primera que un presidente firmaría el dinero.

Otras de las medidas de Trump para poner su sello a Washington siguen paralizadas: un juez ha ordenado detener la construcción de su salón de baile en el Ala Este de la Casa Blanca, que se encuentra en obras; y hay recursos pendientes contra su proyecto de crear un "Arco del Trump" de 76 metros de alto frente al cementerio militar de Arlington.





Fuente: eleconomista.es

Una moneda de colección celebra la figura de Álvaro de Bazán en el quinto centenario de su nacimiento



La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda ha presentado en Granada, este miércoles 8 de julio, una nueva moneda de colección dedicada al quinto centenario del nacimiento de Álvaro de Bazán y Guzmán (1526-1588). Con esta emisión, la FNMT-RCM rinde homenaje a una de las figuras más relevantes de la historia naval española por su decisiva participación en la batalla de Lepanto y su contribución a la consolidación de la supremacía marítima de la Monarquía Hispánica en el siglo XVI.

La moneda, de la que se acuñarán 4.000 unidades, ya están disponibles y se pueden adquirir en la Tienda del Museo Casa de la Moneda de Madrid, situada en la calle Doctor Esquerdo 36, o a través de la tienda virtual de la FNMT-RCM. Estará hecha de plata de 925 milésimas siendo el resto de cobre, siendo de forma circular con canto estriado y de 33 milímetros, con un peso superior a 13 gramos.

En el anverso se reproduce en colores el escudo de armas de Álvaro de Bazán y Guzmán, I Marqués de Santa Cruz, y debajo figura el año de acuñación. En la parte inferior de la moneda y en mayúsculas, aparece la leyenda "capital general del mar océano" y rodean los motivos y leyendas una gráfila de ondas que culmina en su parte superior izquierda con la Cruz de Santiago y la leyenda "España".

En el reverso se reproducen un retrato de Álvaro de Bazán y Guzmán, realizado por Rafael Tegeo, y una reproducción del fanal de popa de la galera capitana La Loba, comandada por el almirante español en la batalla de Lepanto. Ambos originales se conservan en el Museo Naval de Madrid. Encima de las imágenes, figura el valor facial de la pieza, "5 euros"; y a su izquierda la marca de Ceca. En la parte inferior de la moneda, descendente y en mayúsculas, aparece la leyenda "V CENTENARIO ÁLVARO DE BAZÁN 1526-2026" acompaña a los motivos y leyendas una gráfila de ondas.

Presentación de la moneda este miércoles
en la Subdelegación del Gobierno de Granada 

El acto, celebrado en la Subdelegación del Gobierno en Granada, ha estado presidido por la presidenta-directora general de la FNMT-RCM, Isabel Valldecabres, y ha contado con la participación del subdelegado del Gobierno en Granada, José Antonio Montilla, y del vicealmirante Enrique Torres Piñeyro, director del Instituto de Historia y Cultura Naval.

Durante su intervención, la presidenta-directora general de la FNMT-RCM ha destacado que “la moneda que hoy presentamos no es solo una pieza numismática; es también una invitación a recordar y conocer mejor una parte esencial de nuestra historia”. “Las monedas de colección son pequeñas embajadoras de nuestra cultura y de nuestra memoria colectiva”, ha explicado.

El subdelegado del Gobierno, por su parte, ha destacado que “es un honor que la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre haya elegido Granada para presentar esta moneda conmemorativa, porque esta es la tierra en la que nació Álvaro de Bazán y Guzmán y el lugar adecuado para reivindicar y dar a conocer su figura. Esta iniciativa viene a reforzar la extraordinaria labor que se está realizando desde distintos ámbitos para recuperar su legado y lograr que Granada otorgue a uno de sus personajes históricos más destacados el reconocimiento que merece.

Nacido en Granada en 1526, Álvaro de Bazán desarrolló una brillante trayectoria militar que lo llevó a ser nombrado Marqués de Santa Cruz y Capitán General del Mar Océano. Considerado uno de los más brillantes estrategas navales del siglo XVI, su legado continúa siendo un referente de la historia marítima española.




Fuente: granadahoy.com

Unos arqueólogos han desenterrado en Francia una vasija llena con decenas de miles de monedas romanas de hace 1.800 años



En la vida real el trabajo de los arqueólogos se parece poco o nada (más bien nada) a lo que nos muestran las pelis de Indiana Jones. No hay fastuosos tesoros enterrados, ni cofres hasta arriba de monedas, ni habitáculos secretos capaces de pasar siglos ocultos. Esa es la regla general, claro. Luego nos encontramos con casos como el de Senon, en Lorena, Francia, que nos recuerdan que a veces la realidad supera la ciencia ficción. Incluso la filmada por Steven Spielberg.

Allí los arqueólogos han encontrado tres ánforas con 40.000 monedas romanas.

Al norte de Francia. Senon es una pequeña población del departamento de Mosa, en Francia, próxima a las fronteras con Bélgica, Luxemburgo y Alemania. Hoy quizás sea una localidad discreta, pero hace siglos fue uno de los principales asentamientos de los Mediomatrici, una antigua población celta de la Galia que tenía su capital en la vecina Metz, entonces conocida como Divodoro.

Hace poco, al excavar en Senon, los arqueólogos llegaron a los vestigios de un área poco conocida con varias capas que abarcan desde el período galo (previo a la conquista de Julio César) hasta mediados del siglo IV de nuestra era.


Una crónica bajo tierra. Como explica el Instituto National de Recherches Archéologiques Préventives (INRAP), los nuevos descubrimientos en la zona se produjeron (casi) por pura casualidad. Durante las obras de ampliación de una vivienda, los investigadores excavaron una parcela de 1.500 metros cuadrados (m2) que les mostró una parte conocida pero poco explorada de Senon.

En general, el yacimiento conserva antiguas estructuras excavadas en la tierra, como fosas, zanjas o huecos de postes que datan desde el siglo II a.C. al inicio de nuestra era; y otras estructuras que se extienden hasta avanzado el siglo IV d.C.

A medida que ahondaban en las capas arqueológicas, los investigadores encontraron antiguas canteras de piedra caliza, construcciones, restos de viviendas y caminos, muros, hornos, patios… "Las características arquitectónicas, junto con la cultura material revelada por los pequeños objetos hallados en el yacimiento, indican una población relativamente acomodada, posiblemente compuesta por artesanos o comerciantes", constatan desde el INRAP.

Y llegó la gran sorpresa. Durante sus excavaciones, los arqueólogos localizaron algo más que antiguos muros y calzadas. Al estudiar restos de la zona residencial datados en la Antigüedad tardía, descubrieron tres grandes vasijas de cerámica con miles de monedas que datan entre el último cuatro del siglo III d.C. y principios del IV. Dos de esas ánforas se localizaron en la excavación del INRP. La otra apareció durante los trabajo del Servicio Regional de Arqueología.

En diciembre, Live Science precisaba que en total el 'tesoro' incluye más de 40.000 monedas. Para ser más precisos, la primera ánfora contiene 38 kg de metal, lo que equivale a unas 23.000-24.000 piezas, según los cálculos de Vicent Geneviève, numismático del INRAP. La segunda jarra tiene el cuello roto y ronda en total los 50 kg, por lo que los expertos estiman que contiene entre 18.000 y 19.000. Curiosamente, el tercer recipiente conserva solo tres piezas.

Al analizar todo ese material en detalle, los arqueólogos galos llegaron a la conclusión de que las ánforas se enterraron entre el 280 y 310 d.C. De hecho, algunas monedas incluyen el rostro de los emperadores Victorino, Tétrico I y su hijo Tétrico II, emperadores del fugaz Imperio Galo que gobernaron la región de espaldas al poder centralizado de Roma entre los años 260 y 274 d.C.

¿Por qué es importante? No todos los días se descubren ánforas de hace 1.800 años con 40.000 monedas romanas. Sin embargo, para ser honestos, en la zona de Mosa se han encontrado ya una treintena de depósitos con monedas.

Si el descubrimiento del INRAP resulta tan importante es, más que por la cantidad de piezas de las vasijas, por su contexto. Los arqueólogos creen que no estamos ante tesoros escondidos por seguridad, sino más bien ante una especie de banco casero. Es más, las ánforas no se ocultaron con monedas dentro. Todo indica que se enterraron en un lugar accesible y luego se fueron llenando.

"Colocados cuidadosamente". "Estos depósitos deberían considerare como una instantánea de una gestión monetaria compleja, planificada a medio y largo plazo, dentro de un hogar o administración, capaz de realizar depósitos y retiros a intervalos regulares", explican los expertos del INRAP, que tras analizar las vasijas y su entorno no aprecian signos de un "ocultamiento apresurado".

"Los recipientes fueron colocados cuidadosamente en fosas bien preparadas, verticales gracias a piedras de nivelación. Su ubicación, en salas aparentemente comunes y a una altura cercana a la del suelo, indica que permanecieron fácilmente accesible para su propietario", insisten los arqueólogos.

El gran misterio. En realidad el gran misterio no es por qué alguien (una o más personas) almacenó decenas de miles de monedas en ánforas enterradas a ras del suelo o qué pretendía hacer con todo ese dinero. El auténtico enigma es por qué las dejó allí, aparentemente olvidadas durante siglos. Los expertos del INRAP deslizan varias ideas, como el hecho de que Senon acogiese en esa época una fortificación militar situada a escasos 150 metros de la zona excavada.

¿Había un vínculo entre las ánforas con monedas y esa base militar? ¿Se reservaba el dinero para pagos? Los investigadores saben que a principios del siglo IV se registró un incendio en la zona que pudo afectar a los depósitos de monedas. Más tarde las viviendas se reconstruyeron aprovechando los cimientos y muros calcinados, pero esa segunda ocupación apenas duró 50 años. El lugar pareció despoblarse de forma definitiva a medidos del IV, tras otro incendio.





Fuente: xataka.com