Hallan tesoro de 700 años oculto dentro de antigua escultura china
No todos los días uno tiene un billete de hace 700 años en las manos.
Y para Ray Tregaskis, director de la casa de subastas de Arte Asiático Mossgreen, con sede en Australia, esta escasa oportunidad es como el mayor descubrimiento de la vida.
Tregaskis halló ese tesoro mientras revisaba la parte inferior de una escultura budista del siglo XIV, tallada en madera. Allí, escondido entre la cavidad craneal, encontró un pedazo de papel muy arrugado. Tras una inspección más detallada, el sencillo papel resultó ser un billete de la dinastía Ming de hace 700 años, de los primeros que se imprimieron en China.
“Esta es la primera vez, que sepamos, que un billete ha sido descubierto dentro de una escultura budista de madera”, dice Tregaskis. “Estábamos sorprendidos, impresionados, y cuando tradujimos el texto, muy emocionados”.
Es imposible saber con certeza cómo terminó allí el billete, pero gracias a las fechas impresas en el papel moneda, los especialistas de Mossgreen han podido establecer la edad de la escultura y comprender mejor su historia.
Lo más probable es que un mecenas del arte lo haya puesto dentro mientras encargaba arreglos a la escultura, tal vez 40 o 50 años después de haber sido elaborada. Se estima que esa fecha está en el siglo XIV, pues tanto el billete como el estilo de tallado sugieren que la escultura fue creada durante el periodo Hongwu, en China.
La escultura de madera representa la cabeza de un Luohan, un sabio que ha pasado a través de cuatro estados de iluminación y ha alcanzado el Nirvana en la cultura budista. De apariencia calmada y segura, los rasgos expresivos de la escultura son claramente visibles en las exageradas líneas y curvas de la cara.
Según Guan, la escultura pudo haber sido parte de una serie de entre 16 y 500 esculturas, que por lo general se mantenían dentro de un templo budista para la oración.
El billete tiene más de 700 años y fue hecho durante la dinastía Ming, que se extendió durante casi 300 años, de 1368 a 1644.
Durante ese periodo, China reemplazó su moneda tradicional de plata y oro por papel moneda.
El billete tiene incluso la firma del emperador, con tres sellos oficiales rojos y una línea que dice: “Autorizado por el Departamento de Finanzas, este billete cumple la misma función que las monedas. Aquellos que usen billetes falsos serán decapitados, el denunciante será recompensado con 250 Liang de plata y todas las propiedades del criminal. El tercer año del periodo Hong Wu”.
El billete de un guan era el de más alta denominación disponible en ese momento y equivalía a una liang de plata, lo que tiene un valor nominal de casi 660 yuanes chinos o 98 dólares. Si se vende suelto en una subasta, su valor hoy estaría entre 2.000 y 4.000 dólares.
Además del valor intrínseco que tiene, el billete permite mirar dentro de una era. En ese tiempo, los billetes en China eran elaborados artesanalmente con la corteza del árbol de la mora y eran impresos con grabados de madera, una tecnología que jugó un papel muy importante en la historia china.
El método de impresión, que viene del año 868 antes de Cristo, permitió la divulgación de la información, el arte y la literatura.
Fuente:cnnespañol.com
Las monedas en forma de corazón de Potosí
Dice Wikipedia que el Sagrado Corazón de Jesús es “la devoción católica al corazón de Jesús como símbolo de amor divino”.
En España y en latinoamericana hay mucha devoción al Sagrado Corazón de Jesús y se encuentran referencias que van mucho más allá de los aspectos puramente religiosos.
Como ejemplos tenemos que el Sagrado Corazón de Jesús es el patrón de Colombia y de la Armada de Chile. Otro ejemplo peninsular son los famosos “detente bala” carlistas, muchos de los cuales llevaban una imagen y una oración al susodicho corazón. Pero sin duda alguna, cualquier aficionado a la numismática encontrará como la referencia más bonita los famosos corazones acuñados en Potosí, pues bien pueden considerarse unas de las más bellas monedas jamás acuñadas en plata. En este artículo comentaré brevemente los llamados “corazones de Potosí” o “macuquinas en formas de corazón” o “acuñaciones especiales en forma de corazón”; para ello me baso en este artículo de Daniel Frank Sedwick y en el libro de Lázaro.
La cuestión es que a finales del siglo XVII y durante la primera mitad del siglo XVIII se acuñaron en Potosí unas monedas de plata que seguían la metrología castellana de la época y que tenían la forma del Sagrado Corazón de Jesús. No se sabe por qué se acuñaron ni tampoco por qué se acuñaron solo en Potosí y no en Lima o México. Además, indica Sedwick, y me ha corroborado Glenn Murray, que no existe ningún tipo de documentación en la ceca sobre estos corazones. La sospecha de Murray, tras haber pasado unos meses estudiando el archivo de la ceca de Potosí, es que el registro de estas monedas está incluído en el peso en marco de los galanos. Seguramente nos lo cuente con detalle en su próximo libro.
Hay quienes apuntan a que estas monedas se utilizaron como exvotos a Jesús o a la Virgen. Hay quienes incluso dicen que el agujero que incluyen estas piezas se utilizaba para coserlas en el manto de la Virgen; pero no hay ningún registro de ninguna iglesia que hable de estas monedas. Otros indican que eran piezas de ostentación y que se llevarían colgados en collares; pero la mayoría de los ejemplares no parecen haber sido usados como joyas. Así que, sin ningún aporte documental, me parece difícil que algún día vayamos a saber la razón por la que se acuñaron estas piezas. Probablemente fuesen, sin más, encargos caprichosos de algunos mercaderes de plata a la ceca de Potosí.
Existen ejemplares de todos los módulos de plata acuñados en la época: medio real, un real, dos reales, 4 reales y 8 reales. Son todos muy rarísimos y muy queridos internacionalmente, por eso su precio es muy alto y no son muchos los coleccionistas que se pueden dedicar a ellos a pesar de que a todos los apasionados por la numismática nos encantaría tener uno. Pero hay algunos módulos más raros que otros: los medios reales con forma de corazón son rarísimos y el total de ejemplares conocidos se cuenta con los dedos de las manos; de uno y dos reales es de los que más abundan, si bien no dejan de ser difíciles y más si se buscan con cierta calidad; de cuatro reales y de ocho reales hay menos y son más queridos (sobre todo los duros), lo que hace que el precio se dispare. Si hablamos de rango de precios razonables, podríamos decir que los de 1 real y 2 reales pueden rondar entre 3.000 y 6.000 euros; los de medio real el doble; los de 4 reales pueden partir en 20.000 euros y los de 8 reales probablemente en 35.000 euros. ¡¡Como para meterse con ellos!! Si queréis más detalle de las acuñaciones y los ejemplares conocidos os recomiendo que leáis el artículo original de Sedwick en el que los enumera.
Desgraciadamente hay muchos corazones de Potosí falsos en el mercado. Por eso siempre hay que comprarlos a un comerciante experto en ellos y que sea de nuestra confianza. Debo decir también que todas las falsificaciones que he visto son muy burdas y no engañarían a nadie por poca experiencia que tenga. Os dejo unas pocas que he visto por eBay y por en un grupo de Facebook. Creo que es evidente la diferencia con el ejemplar anterior de dos reales o con el de ocho reales que ilustran la entrada (ambos subastados por Áureo). Lo que quizá no sea tan evidente es que en el caso de los corazones es muy importante que den el peso. La razón es que muchas falsificaciones (burdas, pero que podrían colar a alguno) se realizan utilizando una moneda de plata macuquina y recortándola después en forma de corazón, por lo que se reduce significativamente su peso con respecto a las auténticas.
Una niña de Moaña encuentra una moneda de Felipe IV en la playa de Areacova
Siempre tuvo afán por encontrar un tesoro, asegura la madre de Alba González González, una niña de 9 años de Moaña (Morrazo-Pontevedra), que encontró una moneda antigua, presuntamente de la época del Rey Felipe IV (1621-1665), en la playa de Areacova, en Aldán.
Fue este pasado verano. La familia suele acudir habitualmente a esta playa. Paula González asegura que su hija se fue a dar un paseo con su madrina, como suelen hacer siempre y como ella suele decir, para buscar algún tesoro: "¡Parece que la moneda le estaba esperando!"
Estaban por las rocas cuando la encontraron en una zona, bastante visible, en medio de estas rocas. El hallazgo de esta moneda le causó muchísima ilusión a la niña, tal y como asegura su madre.
Ayer, Alba volvió a la playa donde la encontró en compañía de su padre Antonio.
La familia ha guardado hasta ahora la moneda en casa, pero les ha entrado la duda de qué hacer con ella, por si estuviera mejor guardada en un museo, en donde pudieran verla también otros niños, dice Paula González.
A lo largo de estos meses, han estado cotejando informaciones a través de Internet, sobre el tipo de moneda y llegaron a la conclusión de que se trata de una pieza de la época del Rey Felipe IV, de 16 maravedíes (antigua moneda), que podría datar de 1663.
En el anverso pone Phillipe DG (por la Gracia de Dios) rodeando el busto del Rey. En el reverso se un escudo de armas con als letras "HISPANIARVM REX 1663".
La moneda, según un estudio de "Monedas de Galicia" dataría de la tercera época de acuñaciones del Rey Felipe IV, qque empezó en 1660 con una nueva moneda de vellón (plata y bronce) que pronto fue sustituida por su alto valor. Se acuñaron monedas de 16, 8, 4 y 2 maravedíes, con diámetros entre 15 y 25 mm.
Estaban por las rocas cuando la encontraron en una zona, bastante visible, en medio de estas rocas. El hallazgo de esta moneda le causó muchísima ilusión a la niña, tal y como asegura su madre.
La familia ha guardado hasta ahora la moneda en casa, pero les ha entrado la duda de qué hacer con ella, por si estuviera mejor guardada en un museo, en donde pudieran verla también otros niños, dice Paula González.
A lo largo de estos meses, han estado cotejando informaciones a través de Internet, sobre el tipo de moneda y llegaron a la conclusión de que se trata de una pieza de la época del Rey Felipe IV, de 16 maravedíes (antigua moneda), que podría datar de 1663.
En el anverso pone Phillipe DG (por la Gracia de Dios) rodeando el busto del Rey. En el reverso se un escudo de armas con als letras "HISPANIARVM REX 1663".
Descubren monedas antiguas del Imperio romano en un castillo en ruinas de Japón
Cuando el arqueólogo japonés Hiroyuki Miyagi escuchó que un grupo de monedas antiguas de los imperios romano y otomano habían sido desenterradas de las ruinas de un viejo castillo en Okinawa, creyó, inicialmente, que se trataba de una broma.
“No podía creer que hubieran encontrado monedas del Imperio romano en el castillo Kasturen”, le dijo a CNN Miyagi, quien trabaja en la Universidad Internacional de Okinawa. “Creí que eran réplicas que habían sido arrojadas por turistas”.
En 2013, un grupo de arqueólogos del Comité de Educación local de la ciudad de Urama estaba excavando el castillo Katsuren —un patrimonio de la humanidad de la Unesco— que está ubicado en Okinawa, la prefectura más famosa de Japón meridional.
Sin embargo las antiguas piezas —diez en total— fueron descubiertas recientemente cuando Toshio Tsukamoto, un investigador del Departamento de Bienes Culturales del templo de Gangoli, las vio cuando viajó a ese lugar desde Nara.
El Comité de Educación de Bruma anunció su descubrimiento este pasado lunes 26 de septiembre.
“Vine a analizar artefactos como armaduras samurai japonesas que fueron encontradas allí cuando encontré las monedas”, le dijo Tsukamoto a CNN.
“He estado en lugares de excavación en Egipto e Italia y he visto varias veces antes muchas monedas romanas, así que las reconocí inmediatamente”.
Luego, Miyagi examinó las monedas utilizando tecnología de rayos X.
“Puedes ver claramente los grabados de las monedas cuando usas rayos X”, le dijo Miyagi a CNN.
El arqueólogo encontró que la moneda otomana tenía inscripciones que datan de 1687, mientras que las del Imperio romano parecían ser mucho más viejas, al menos de entre 300 a 400 años antes de Cristo.
Es difícil decir de dónde son exactamente estas monedas, según Masaki Yokou, portavoz del Comité de Educación de la ciudad de Uruma.
Yokou —que describió el descubrimiento como extraño e interesante— explicó que el castillo Katsuren es conocido por tener relaciones comerciales con China y otros vecinos asiáticos en los siglos XIV y XV.
“No creemos que haya un vínculo directo entre el Imperio romano y el castillo Katsuren, pero el descubrimiento confirma cómo esta región tenía relaciones comerciales con el resto de Asia”, dijo Yokou.
Ambos, tanto Yokou y Tsukamoto especularon que las monedas terminaron en Japón después de pasar a través de diferentes rutas que unían Occidente con Asia.
Miyagi, que dijo que el descubrimiento es “notable”, y añadió que el siguiente paso es tratar de encontrar cómo fue que esas monedas terminaron en Japón.
Otros artefactos encontrados en la excavación del castillo Katsuren incluyen cerámicas japonesas y objetos usados por habitantes del castillo, así como monedas chinas y cerámicas que pudieron haber adquirido en actividades comerciales con China.
“Estas cerámicas chinas y las monedas que encontramos son de por lo menos de hace 600 o 700 años y nos gustaría analizarlos en conjunto con esas monedas para saber cómo pudieron llegar aquí”, puntualizó Miyagi.
Fuente: cnnespañol.cnn.com
Cómo los australianos crearon su primera moneda de curso legal, usando dólares españoles perforados.
En 1812 Nueva Gales del Sur, la primera colonia creada por los británicos en 1788 en el continente inexplorado que todavía se llamaba Nueva Holanda, tenía una extensión mucho mayor que hoy en día, incluyendo toda la tierra australiana conocida, pero también Nueva Zelanda y otras islas. Ante la escasez de monedas el gobernador Lachlan Macquarie encontró una ingeniosa solución para dotar de efectivo metálico propio a la nueva colonia, creando así la primera moneda acuñada en territorio australiano.
Hasta entonces, al igual que ocurría en el resto del mundo colonial, lo habitual era utilizar monedas tanto del país colonizador como cualquier otra divisa internacional. Libras, florines, ducados, rupias y johannas circulaban como resultado del comercio que llegaba a través de los buques mercantes. En aquella época Londres todavía no proporcionaba un suministro adecuado a sus colonias, por lo que las monedas se iban con el comercio igual que llegaban, dejando a los habitantes de Nueva Gales del Sur sin efectivo.
El gobernador Lachlan Macquarie
Pero la principal divisa internacional desde el siglo XVIII era el Real de a 8, también conocido como dólar español. Se trataba de una moneda de plata con un valor de 8 reales acuñada a partir de 1497 en las colonias españolas de América, principalmente México y Bolivia. De allí se trasladaban en grandes cantidades hacia España y sus colonias como Filipinas, para ser usada en el comercio de mercaderías orientales. Así su uso se extendió por todo el sureste asiático e incluso por las colonias británicas de América (de hecho sería la primera moneda de curso legal en los Estados Unidos, donde circuló hasta 1857).
El gobernador encontró en el abundante dólar español lo que necesitaba para dotar a Nueva Gales del Sur de moneda propia. Hizo importar 40.000 de estas monedas, que arribaron el 26 de noviembre de 1812 a bordo de un buque procedente de Madrás. Una vez llegadas a tierras australianas le ordenó al falsificador William Henshall (quien curiosamente había sido perdonado de sus delitos apenas un par de meses antes) que extrajese la parte central de cada una, con el fin de duplicar su número.
Probablemente Macquarie conocía el caso de las Indias Occidentales Británicas, donde años antes se había realizado un proceso similar con un cargamento de dólares españoles capturados. Se cortaban y reacuñaban para que no pudieran volver a manos españolas.
Henshall las agujereó creando de ese modo 79.820 monedas (el resto desaparecieron durante el proceso) que fueron reacuñadas añadiéndoles la inscripción New South Wales 1813 y su H inicial entre las hojas de la acuñación original. Así aparecieron el dolar agujereado y el dolar sobrante, siendo éste último como se denominaba a la parte central extraída. Al primero se le asignó un valor de 5 chelines, y al segundo de 15 peniques. Empezaron a circular en 1814 y fueron la primera moneda acuñada en Australia. En 1822 fueron sustituidas por monedas de plata de ley, y en 1829 dejaron de usarse.
El taller donde Henshall realizó los trabajos se encuentra en el sótano de un edificio conocido como La Fábrica, en la esquina de las calles Bridge y Loftus en Sidney, y está considerada la primera Casa de la Moneda de Australia. Henshall desapareció de la colonia en 1817 y nunca más se supo de él.
De las 79.820 monedas se estima que hoy en día quedan unas 1.300, 300 dólares agujereados y unos 1.000 sobrantes, todos ellos acuñados originalmente en México, salvo 5 que lo fueron en Potosí, Bolivia. La mayoría se encuentra en colecciones numismáticas privadas, o en museos como el Museo Nacional de Australia, donde encontramos la historia.
Fuente:labrujulaverde.com
Emisiones Septiembre 2016 de la Royal Canadian Mint
Aquí tenéis una selección de imágenes de las emisiones numismáticas que han sido puestas a la venta por la Royal Canadian Mint, durante este mes de septiembre de 2016.
Es sorprendente comprobar el número de monedas diferentes que puede presentar esta Casa de Moneda cada mes, pero lo que es más importante, la gran mayoría de estas son de una gran belleza, siendo piezas que pueden tener un lugar destacado en cualquier colección, aunque últimamente están abusando de las monedas coloreadas.
Fuente:numismatica-visual.es
Italia recuerda a Plauto en 2 euros
Tito Maccio Plauto, nació en Sarsina, actual Italia, 251 a.C. y murió en Roma, 184 a.C. Comediógrafo latino. A pesar de que los datos sobre su vida son inciertos, se cree que trabajó en Roma durante su juventud en una compañía teatral, quizá como actor cómico, y que, habiendo ahorrado un poco de dinero, lo invirtió sin éxito en una especulación comercial. Empobrecido, se dice que trabajó como molinero mientras escribía sus primeras obras en sus ratos de ocio.
Sus comedias comenzaron a representarse en Roma a partir del 210 a. C., en medio de un gran éxito de público, hecho que se tradujo, tras su muerte, en una abundante circulación de obras. Son más de 130 las comedias atribuidas a Plauto, aunque el crítico Varrón, en el siglo I a. C., consideró que sólo 21 eran auténticas, las mismas que han llegado hasta hoy.
Plauto se dedicó exclusivamente a la comedia, tomando como modelo la nueva comedia griega, que él adaptó al gusto romano y que al parecer contrastó con otras obras romanas contemporáneas, mezclando personajes y situaciones. Si bien partía de situaciones completamente convencionales, Plauto supo combinar con gran maestría la acción y el diálogo, pasando con un ritmo vivo de la intriga al retrato de costumbres, y supo imprimir a sus textos una dosis importante de lirismo y fantasía.
Su gran contribución literaria, sin embargo, reside ante todo en su lenguaje, vivo y de gran riqueza, con una gran variedad de recursos que empleó para crear una lengua original que constituye una de las más excelsas muestras de latín literario. Su influencia se ha mantenido viva desde la Antigüedad tardía hasta hoy, haciéndose presente en las divertidas versiones de Boccaccio, Ariosto, Shakespeare o, más modernamente, Molière, Dryden o Lessing.
(Fuente http://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/plauto.htm)
La moneda bimetálica de 2 euros acuñada en la Ceca de Roma contiene en su anillo externo cuproníquel, y en el disco interno una aleación de Cobre, Zinc y Níquel (CuZn20Ni5/Ni/CuZn20Ni5), pesa 8’5 gr., mide 25’75 mm., el canto es estriado. La tirada es de 1.500.000 ejemplares para la emisión circulante. La autora del diseño del anverso nacional es Luciana De Simon.
El anverso nacional muestra dos máscaras de teatro en las que se representan a dos personajes de la comedia nueva romana, la joven y el esclavo, a partir de un mosaico del siglo segundo d. C. expuesto en los Museos Capitolinos de Roma. En la parte superior, formando un arco aparece la plata de construcción de un teatro romano, y entre medias un monograma con las siglas “RI” (República Italiana), hacia la mitad del campo, a ambos lados la marca de la Ceca de Roma “R” en el izquierdo y en el lado derecho las siglas del nombre de la diseñadora “LS”, Lucía de Simón. Debajo, el año “184 A.C.” fecha de la muerte de Plauto; y el año de emisión “2016”. Por último el nombre del homenajeado “Plauto”.
Fuente:numismaticodigital.com
(Fuente http://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/plauto.htm)
La moneda bimetálica de 2 euros acuñada en la Ceca de Roma contiene en su anillo externo cuproníquel, y en el disco interno una aleación de Cobre, Zinc y Níquel (CuZn20Ni5/Ni/CuZn20Ni5), pesa 8’5 gr., mide 25’75 mm., el canto es estriado. La tirada es de 1.500.000 ejemplares para la emisión circulante. La autora del diseño del anverso nacional es Luciana De Simon.
Fuente:numismaticodigital.com
Venden 2 monedas antiguas de EEUU por más de 800.000 dólares
Dos monedas de un centavo de los primeros días de la Casa de Moneda de Estados Unidos, muy escasas en la actualidad, alcanzaron un precio significativo en una subasta el miércoles.
Las monedas de cobre, ambas acuñadas en 1792, alcanzaron un precio total combinado de 869.500 dólares en una puja en Anaheim, California.
Una de ellas, conocida como el "centavo del abedul", se vendió en 517.000 dólares. La otra, apodada el "centavo del centro de plata", alcanzó los 352.500 dólares.
Eric Bradley, portavoz de Heritage Auctions, dijo que aunque las ventas estuvieron un poco por debajo del total combinado de un millón de dólares que pronosticó la casa de subastas, los organizadores están contentos con el resultado.
"Estamos viendo dos monedas que se vendieron en más de 43 millones de veces su valor nominal (...) así que uno no puede sentirse decepcionado con eso", dijo Bradley.
Los nombres de los compradores no han sido revelados y podrían haber elegido permanecer en el anonimato.
Las monedas tienen una importancia histórica que va más allá de su valor como artículos coleccionables ya que representan "la transición en la historia estadounidense desde las colonias a una nueva república", señaló Bradley.
Fuente:20minutos.com
Las monedas de cobre, ambas acuñadas en 1792, alcanzaron un precio total combinado de 869.500 dólares en una puja en Anaheim, California.
Una de ellas, conocida como el "centavo del abedul", se vendió en 517.000 dólares. La otra, apodada el "centavo del centro de plata", alcanzó los 352.500 dólares.
Eric Bradley, portavoz de Heritage Auctions, dijo que aunque las ventas estuvieron un poco por debajo del total combinado de un millón de dólares que pronosticó la casa de subastas, los organizadores están contentos con el resultado.
"Estamos viendo dos monedas que se vendieron en más de 43 millones de veces su valor nominal (...) así que uno no puede sentirse decepcionado con eso", dijo Bradley.
Los nombres de los compradores no han sido revelados y podrían haber elegido permanecer en el anonimato.
Las monedas tienen una importancia histórica que va más allá de su valor como artículos coleccionables ya que representan "la transición en la historia estadounidense desde las colonias a una nueva república", señaló Bradley.
Fuente:20minutos.com
La Filosofía está de moda: Luis Vives en las 1.000 pesetas de 1946
En febrero de 1946 el Banco de España manda la emisión de una serie de billetes, entre los que se encuentra el de 1000, impreso sin letra de serie. Se le conoce como el primer “sábana verde” de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre y su circulación fue muy extensa, desde el 19 de octubre de 1946 hasta el 17 de diciembre de 1971, fecha en la que fue retirado. Tuvo una tirada de 3.038.000 y un tamaño de 156 x 101 mm.
En el anverso del billete podemos ver un busto que corresponde a Ioannes Ludovicus Vives. Philofophus, grabado por José Luis López Sánchez Toda. Y en el reverso, el Claustro del Colegio del Patriarca, en Valencia, grabado por Alfonso, hermano del anterior. La marca al agua corresponde con la cabeza de Luis Vives.
Luis Vives fue un humanista, filósofo y pedagogo que nació en Valencia el 6 de marzo de 1492. Nacido en el seno de una familia de comerciantes judios conversos, a los que la Inquisición descubrió en una sinagoga.
En el anverso del billete podemos ver un busto que corresponde a Ioannes Ludovicus Vives. Philofophus, grabado por José Luis López Sánchez Toda. Y en el reverso, el Claustro del Colegio del Patriarca, en Valencia, grabado por Alfonso, hermano del anterior. La marca al agua corresponde con la cabeza de Luis Vives.
Luis Vives fue un humanista, filósofo y pedagogo que nació en Valencia el 6 de marzo de 1492. Nacido en el seno de una familia de comerciantes judios conversos, a los que la Inquisición descubrió en una sinagoga.
La familia Vives fue perseguida y Miguel, el padre de Luis, le mandó a la universidad de la Sorbona en París, donde prosiguió con los estudios comenzados en la universidad de Valencia. Cuando los terminó, viajó a Brujas (1512) donde residía un importante núcleo de comerciantes valencianos.
Siendo profesor en Lovaina, conoció a Erasmo de Rotterdam. Sus padres fallecieron a manos de la Inquisición, lo que le lleva a rechazar el puesto ofrecido en la Universidad de Alcalá de Henares y parte a Inglaterra de la mano de su amigo Tomás Moro, quien le llevó a enseñar a la universidad de Oxford desde 1523.
En Inglaterra conoció a Catalina de Aragón, con la que trabó una gran amistad, la reina le pidió que enseñara latín a su hija: María Tudor. Junto a Moro se opuso al divorcio que de ésta solicitaba Enrique VIII, así que se le expulsó de Inglaterra.
Regresó a Flandes donde buscó la protección de Carlos V y también del papa, jamás recibió respuesta del estamento eclesiástico, pero el rey español le concedió una renta anual.
Fue tutor y educador de muchos de los nobles que servirían al monarca.
No regresó a España por miedo a que la Inquisición le detuviese, falleció en Brujas en mayo de 1540.
Axarco, la moneda malagueña más antigua que la peseta
Según la Wikipedia, corría el año 1988 del siglo pasado cuando Antonio Gámez Burgos, natural de Vélez-Málaga, licenciado en Química, aficionado a las letras y la historia andaluza, “en su afán de construir una comarca unificada, decidió crear la moneda del Axarco, un nexo de unión entre todos los habitantes de la comarca”.
Para ello (autodenominándose Said de la Alquería de Gamal) recuperó una moneda que circulaba por la región antes de la conquista del Reino de Granada por los Reyes Católicos.
En 1480, el Zagal, tío de Boabdil “el Chico”, había concedido a la Axarquia la emisión de moneda para paliar allí los efectos de la crisis. 388 años antes de la llegada de la peseta, y 522 antes de que nos endiñasen el euro.
Gámez encargó en Motril (Granada) la emisión de monedas de plata cuyo valor se establece en relación a su peso. La más valiosa era la que pesaba 20 gramos de plata, al cambio 20 euros. Le seguían la de 10 euros y, por último, la de 4, llamada “axarquillo”. Ademas, se lanzó papel moneda, cinco billetes de 10 axarcos, 5, 1 y décimas partes de estos también llamados axarquillos.
Durante casi veinte años se pudo pagar en distintos establecimientos con estos billetes, una especie de pagarés asociados a una entidad bancaria que los avalaba. Se convirtió en una curiosidad, un reclamo turístico por el que se interesaron muchos coleccionistas numismáticos de allende nuestras fronteras. No obstante, el sueño de Antonio Gámez fue casi barrido por la subida de las aguas oscuras, el cortocircuito final. Según Diario Sur, desde su muerte en el 2007 ha caído en desuso.
Fuente:blogs.publico.es
Para ello (autodenominándose Said de la Alquería de Gamal) recuperó una moneda que circulaba por la región antes de la conquista del Reino de Granada por los Reyes Católicos.
En 1480, el Zagal, tío de Boabdil “el Chico”, había concedido a la Axarquia la emisión de moneda para paliar allí los efectos de la crisis. 388 años antes de la llegada de la peseta, y 522 antes de que nos endiñasen el euro.
Durante casi veinte años se pudo pagar en distintos establecimientos con estos billetes, una especie de pagarés asociados a una entidad bancaria que los avalaba. Se convirtió en una curiosidad, un reclamo turístico por el que se interesaron muchos coleccionistas numismáticos de allende nuestras fronteras. No obstante, el sueño de Antonio Gámez fue casi barrido por la subida de las aguas oscuras, el cortocircuito final. Según Diario Sur, desde su muerte en el 2007 ha caído en desuso.
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