Varios arqueólogos hallan las monedas más antiguas impresas en Rusia


Arqueólogos rusos han hallado monedas de plata que datan de hace 2500 años y que son consideradas como las más antiguas impresas jamás en este país, según informó el jefe del Departamento de Arqueología Clásica de la Academia de Ciencias de Rusia, Vladímir Kuznetsov.

"Hallamos durante las excavaciones un rarísimo tesoro de monedas de plata, las más antiguas que hayan sido impresas en Rusia".

El tesoro fue hallado durante las excavaciones realizadas en Fanagoria, la mayor colonia griega de la península rusa de Tamán (sur de Rusia), gran centro comercial y capital de la parte oriental del Reino del Bósforo, antes de que los griegos fuesen expulsados de la península por los hunos.

El científico aseguró que este hallazgo permitirá establecer la fecha de impresión de las primeras monedas en territorio ruso.

"Se trata aproximadamente de los siglos VI-V antes de nuestra era, es decir, 2500 años atrás".

Según el arqueólogo ruso, los científicos siempre han discutido en qué época fechar el inicio de la impresión de monedas en Rusia, ya que "no había un punto de referencia".

Ahora ya existe este punto, afirmó, al indicar que el tesoro fue enterrado durante las guerras médicas entre el Imperio Aqueménida de Persia y las ciudad-estado del mundo helénico que tuvieron lugar entre los 490 y 479 antes de nuestra era.





Fuente: EFE

Asaltada la Casa de Moneda de México en un robo multimillonario de monedas de oro


6 de agosto. Según algunos medios, el robo ha consistido en la extracción de hasta 1.500 centenarios de oro valorados en 50 millones de pesos (unos 2,5 millones de dólares).

El centenario es una moneda que se acuñó por primera vez en 1921 como moneda corriente para conmemorar el primer centenario de la independencia mexicana. Posteriormente, en 1931, se suspendió su acuñación. En 1943 se volvió a acuñar debido a la creciente demanda de monedas de oro que había en esa época, según información del Gobierno de México.

Pese a que no se trata de una moneda de uso corriente, sí se comercializa y es muy codiciada en el mundo del coleccionismo. Se estima que tiene un contenido de oro puro de 1,205 onzas (unos 34 gramos), y una pureza de 0.900.

El precio estimado por centenario es de más de 37.500 pesos a la venta (unos 1.910 dólares). Según medios locales, empleados de la propia Casa de la Moneda podrían estar involucrados en el atraco.

En México son habituales los robos a mano armada, si bien las condiciones de seguridad en instituciones financieras dificulta la labor del hampa.

No obstante, esta no es la primera vez en que esta institución dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público padece un asalto.

Otro asalto, en 2018

En julio de 2018, durante la remodelación de la Casa de la Moneda de México, el edificio fue asaltado por al menos cuatro hombres que se llevaron monedas antiguas de plata y oro con un valor estimado, según medios, de unos tres millones de pesos (unos 153.000 dólares).

El primer asalto se remonta a 1739, cuando se produjo un cuantioso robo de plata en la Real Casa de Moneda de México.

La Casa de Moneda de México es un órgano descentralizado del gobierno federal y es responsable de acuñar las monedas conforme a las denominaciones que establezcan los decretos del Congreso de la Unión.

El suceso ha estallado en redes sociales en los últimos minutos, donde muchos equiparan el delito con las fechorías de la serie de Netflix "La Casa de Papel", donde un grupo de inteligentes ladrones perpetúa atracos similares gracias a la mente brillante del personaje apodado El Profesor.


En julio de 2018, durante la remodelación de la Casa de la Moneda de México, el edificio fue asaltado por al menos cuatro hombres que se llevaron monedas antiguas de plata y oro con un valor estimado, según medios, de unos tres millones de pesos (unos 153.000 dólares).

El primer asalto se remonta a 1739, cuando se produjo un cuantioso robo de plata en la Real Casa de Moneda de México.

La Casa de Moneda de México es un órgano descentralizado del gobierno federal y es responsable de acuñar las monedas conforme a las denominaciones que establezcan los decretos del Congreso de la Unión.

El suceso ha estallado en redes sociales en los últimos minutos, donde muchos equiparan el delito con las fechorías de la serie de Netflix "La Casa de Papel", donde un grupo de inteligentes ladrones perpetúa atracos similares gracias a la mente brillante del personaje apodado El Profesor.




Moneda aragonesa encontrada en la Cueva Pintada de Gáldar (Jaime II de Aragón, 1291-1327)


La crónicas antiguas sobre Canarias hablan de la presencia de navegantes mallorquines en las islas Afortunadas a finales de la Edad Media, antes del desembarco definitivo en ellas de Castilla, pero ese episodio carecía de pruebas físicas que lo corroboraran, hasta ahora.

Al menos hay 70 monedas recuperadas a lo largo de los últimos años en la Cueva Pintada de Gáldar, uno de los yacimientos prehispánicos más importantes del archipiélago, no es castellana ni portuguesa, sino aragonesa, como ya se sospechaba hace tiempo, porque en una de sus caras se adivina la cruz patriarcal.

Una de ellas fue acuñada durante el reinado de Fernando II de Aragón, es decir, Fernando el Católico y procedía, por tanto, de los tiempos de la conquista de Gran Canaria (finales del s. XV), como el resto de monedas del yacimiento (reales castellanos y ceutíes portugueses).

Los especialistas en la historia prehispánica de Canarias suelen aceptar que en los siglos previos a la conquista de las islas por Castilla, estas ya eran visitadas con cierta regularidad por navegantes, aventureros y misioneros mallorquines, que incluso fundaron en Telde en 1351 el Obispado de las Islas de la Fortuna para velar por los aborígenes convertidos al cristianismo.

Hay varios testimonios históricos escritos, pero se asumía que no habían dejado vestigio físico alguno conocido. Y ello, con la paradoja de que con la moneda aragonesa encontrada que demuestra ese vínculo entre los dos archipiélagos a finales de la Edad Media estaba en las estanterías del Museo de la Cueva Pintada de Gáldar desde 1991, cuando se encontró durante unas excavaciones.

Durante una restauración de esa moneda, que se encuentra muy deteriorada, ha sido cuando se ha descubierto que es mucho más antigua de lo que se pensaba y corresponde a los tiempos de Jaime II de Aragón, rey de 1291 a 1327.

Los elementos iconográficos que se han descubierto en la moneda y, sobre todo, el análisis de su aleación han determinado que fue acusada un siglo antes de la conquista de Gran Canaria.

¿Cómo llegó esa moneda a Gáldar, la capital prehispánica de la isla, el baluarte del poder de los guanartemes, los reyes aborígenes? Los expertos descartan que lo hicieran después de la Conquista, en el bolsillo de los soldados o castellanos.

Los expertos apuntan que de nada le serviría a un castellano una moneda antigua, de otro reino y que no era de curso legal en aquellos tiempos. Por ello, a falta de pruebas directas del trayecto que siguió, consideran que la explicación más plausible apunta los navegantes mallorquines.

Si es así, ¿qué hacía una moneda en el centro histórico de una sociedad donde el comercio se basaba en el trueque de bienes y que no utilizaba el dinero en sus intercambios con los europeos?

Los antiguos canarios guardaban esas monedas como símbolo de prestigio, como objetos que daban a su poseedor cierta categoría o respeto social.

El análisis metalográfico que ha hecho el CSIC de esa moneda parece apuntalar esa hipótesis, porque ha revelado que es diferente al resto de las que se acuñaron con esas características durante el reinado de Jaime II de Aragón. Esta fue forrada en plata, como si alguien hubiera querido darle así más valor, no simplemente bañada levemente en ese metal para darle brillo.





El real de a ocho español: tres siglos de la moneda más universal de la historia



Es de sobra conocido el capital papel que la moneda de plata española tuvo durante más de tres siglos en la economía a nivel planetario. El Imperio Español fue la unión monetaria y fiscal más grande que ha conocido la Historia, que además de dotarse de un numerario uniforme y de calidad que sobrevivió a las graves crisis económicas mundiales prácticamente inalterado hasta que la independencia de las nuevas Repúblicas Iberoamericanas acabó con el flujo de metales preciosos y con el propio sistema monetario.

En su base se encontraba el real de a ocho, conocido también como peso, duro, piastra, patacón o dólar, entre otras denominaciones, una moneda de gran módulo que tuvo su origen en la plata encontrada en la segunda mitad del siglo XV en los yacimientos de los estados germánicos y en las monedas acuñadas por los monarcas de la Casa de Habsburgo en el Sacro Imperio.

Tras su adopción por los monarcas españoles, fue el numerario que alcanzó la más alta distribución a nivel mundial de toda la historia y que estuvo en la base económica de la primera economía mundo. Tras el descubrimiento de América y la puesta en producción de sus minas de plata, el mundo mediterráneo dejó de ser el eje comercial y monetario europeo, y las monedas italianas, preponderantes en la Baja Edad Media, se vieron sustituidas por los nuevos reales de a ocho españoles.


El nuevo numerario se extendió por toda Europa a gran velocidad. Desde los reinos de Castilla se extendió a los demás territorios de la Monarquía en España, Italia y Flandes, así como a Portugal y a Francia, y en los años 40 del siglo XVI a todo el continente. Aunque se estima que una tercera parte de la moneda española que llegó a Europa se reacuñó en las cecas de Inglaterra, Francia u Holanda, ya en esta época temprana todos los mercaderes europeos que comerciaban con los países árabes o con el Imperio Otomano debían necesariamente satisfacer sus compras en moneda de plata española.

Ésta era especialmente demandada en Oriente. Los comerciantes portugueses, como después los holandeses, ingleses, franceses o daneses debían llevar en sus viajes para la adquisición de mercancías en China y la India este tipo de moneda y no otra hasta bien entrado el siglo XIX. Era una moneda abundante, con un contenido en metal noble adecuado, que no pagaba tributos durante su transporte, no debía reacuñarse en moneda propia de cada país y era universalmente aceptada por los comerciantes, y especialmente por los de los países de Oriente, que no mostraban ningún otro producto que los europeos les pudieran suministrar. En este periplo la moneda española se convirtió asimismo en la base del sistema monetario de toda la costa africana y sus islas, así como de los de las diferentes colonias de los países europeos en los cinco continentes.


Gran cantidad de estos reales de a ocho fueron asimismo remitidos para cubrir los desequilibrios comerciales en el área del Báltico. Desde Rusia esta moneda se dirigía hacia Oriente con el comercio con Tartaria, el Imperio Persa y China. Los reales españoles que llegaban al Imperio Otomano salían en la misma dirección para alimentar el comercio del café en el Mar Rojo y por Arabia hacia el Imperio Mongol de la India. El Indostán y la India fueron el destino final de la mayor parte de los mismos, tanto de los que procedían de las rutas terrestres y marítimas que hemos visto como de los que llegaban directamente, vía el Galeón de Manila, desde Nueva España. Ambos imperios se monetizaron gracias a este flujo, y con su demanda, igualmente, sostuvieron las bases económicas del Imperio Español.

Durante toda la Edad Moderna y hasta bien entrado el siglo XIX, los pueblos de Oriente reconocieron el escudo de la Monarquía Hispánica acuñado en los reales de a ocho como la garantía de una ley fidedigna y un peso constante, y se resistieron a aceptar otra moneda de nuevo cuño que no les ofrecía ninguna seguridad. Igualmente, los nuevos imperios que sustituyeron al español, y muy especialmente el británico, adoptaron el real de a ocho como su patrón monetario, y los territorios donde circulaba se resistieron a los intentos posteriores de su sustitución por el patrón esterlino metropolitano. Esa es la razón de la existencia actual de los diversos dólares, moneda común junto al peso en los territorios iberoamericanos con el mismo origen a todo el territorio americano, así como a las antiguas colonias europeas de Oriente y del área del Pacífico. El real de a ocho está asimismo en el origen de las actuales monedas asiáticas de referencia: el won, el yuan o el yen.


Más información también en el artículo "El dólar español o Spanish dollar" de este blog.







Arqueólogos de Turkmenistán hallan un tesoro en el lugar indicado por el presidente

Gurbangulí Berdymujamédov, mandatario del que quizá sea el país más hermético del mundo, había descrito un año atrás, en un libro, la antigua ciudad de Mejné, lugar del hallazgo.



Arqueólogos de Turkmenistán -un país nacido tras el derrumbe de la URSS, en Asia Central- descubrieron un tesoro en el sitio de la histórica ciudad de Mejné, descrita en un libro de su mediático presidente, Gurbangulí Berdymujamédov, según la página web del gobierno de ese país.

Se informa que fueron halladas un total de 91 monedas de plata y que en 47 de ellas aparece una inscripción con el nombre de Abaga-Khan, y en otras 36 ​​el nombre de Argun. En la parte de atrás figuran las imágenes de un león y una criatura parecida a un toro. Los científicos locales asumen que las monedas pertenecen al siglo XIII de nuestra era.

La ciudad de Mejné fue descrita por el mandatario en el segundo volumen de su libro 'Turkmenistán: el corazón de la Gran Ruta de la Seda', publicado en 2018.

Gurbangulí Berdymujamédov ha encabezado el gobierno de su país desde finales de 2006. Se le conoce como autor de más de 50 libros publicados.

En marzo, los alumnos de las escuelas de la capital, Ashjabad, fueron obligados a comprar libros de Berdymujamédov y llevarlos a su institución educativa.

Ahora el presidente está trabajando en su 55º libro, dedicado a los cachorros de un perro de raza, el Alabai.





Encuentran 4.000 monedas romanas en Suiza gracias a un topo



Más de 4.000 monedas romanas fueron encontradas en Ueken, en el cantón suizo de Aargau, de una forma muy curiosa: gracias a un topo que se encontraba cavando los túneles conectados en su madriguera.

El topo fue detectado por un productor de árboles frutales, Alfred Loosli, quien, mientras observaba el interior de la madriguera, vio pequeños discos de metal oxidado. Al observar más de cerca lo que parecían ser solo discos de metal, el hombre notó que muchos de ellos tenían cabezas e inscripciones en relieve.

Al darse cuenta de que podía ser algo mucho más valioso que el simple metal antiguo, el hijo Loosli decidió llamar al Servicio Arqueológico Cantonal de Argovia, sabiendo que el antiguo campamento romano de Vindonissa se había situado en las inmediaciones.

Vindonissa era un castrum, un campamento de legionarios romanos cerca de la moderna comuna Windisch, en Suiza. Un campo de gran importancia estratégica debido a su ubicación en la confluencia de Reuss y Aar, a solo 15 km del Rin.


En el lugar, dos expertos del servicio arqueológico cantonal trabajaron durante días, recuperando alrededor de 4166 monedas en un área de unos pocos metros cuadrados, con un peso total de 15 kilos. Posteriormente, los hallazgos se llevaron al laboratorio para su limpieza, análisis y catalogación.

El arqueólogo del cantón de Argovia, Georg Matter, ha declarado que son monedas romanas en aleación de cobre y plata y que están muy bien conservadas. Por esta razón, se cree que fueron enterradas poco después de su finalización.

Las monedas fueron acuñadas entre el 270 y el 305 d.C., y algunas incluso son completamente desconocidas. A su vez, muchas de ellas se han encontrado encerradas en bolsas de tela o cuero. Se estima que su valor corresponde al salario ganado en uno o dos años de trabajo.

Los años 300 d.C. fueron un período de inestabilidad y declive, del cual se encontraron otras acumulaciones escondidas bajo tierra con el fin de esconderlas de los saqueadores. Incluso este pequeño tesoro podría haber sido enterrado por su dueño para mantenerlos a salvo.

Una vez que se completen los análisis y la catalogación, las monedas se exhibirán en el Museo Vindonissa, el cual está dedicado al campamento legionario homónimo.




El galo que perdió una moneda en Palencia

Moneda gala hallada en el yacimiento de Dessobriga

Es solo una hipótesis, pero muy probable… Se le cayó a un soldado galo que formaba parte de las tropas auxiliares del emperador Augusto al llegar a las tierras cerealísticas de la actual Osorno (Palencia). Y más de 2.000 años después, el equipo del Proyecto Dessobriga, que dirige Margarita Torrione, catedrática de Historia y Civilización Hispánicas de la Universidad de Saboya (Francia), encontró aquella moneda que fue acuñada en la segunda mitad del siglo I antes de Cristo por Contoutos, jefe de los santoni, tribu del sudoeste de la Galia (al norte del estuario del Gironda), y el primer pueblo vencido por Julio César en la Guerra de las Galias.

Paralelamente, llegaron otros hallazgos, como un gran edificio de unos 50 metros de longitud, detectado por fotografía aérea y actualmente en excavación. O el de varias estelas provenientes de la necrópolis prerromana, algunas grabadas en signario celtibérico. Una de ellas lleva el nombre indígena de Touto: “Bastante común en estelas de la península ibérica de la Segunda Edad del Hierro, cuya etimología proviene del céltico touta, comunidad, tribu, clan. Y resulta casi tan alusivo, desde el punto de vista étnico, como llamarse François o Germán, en Francia o Alemania”, señala Torrione. Detrás de todo ello, subyace una ciudad vaccea y luego romana, militarizada por Roma en función de su privilegiada situación de cruce de caminos y por su abundancia de cereal.

En el último tercio del siglo I a. C., las tribus cántabras y astures seguían sin someterse al poder imperial.Necesitadas del alimento que les faltaba, saqueaban los fértiles campos de sus vecinos vacceos. Cuando Augusto establece su campamento en Segisamo (la actual Sasamón, Burgos), a unos 30 kilómetros de Osorno, sufre la misma necesidad: mantener a sus legiones y tropas auxiliares, además de dejar sin suministros a los rebeldes. Por ello, Dessobriga fue atacada y sometida hacia el año 29 a. C., durante los preparativos de las Guerras Cántabras (29-19 a.C.).

Arqueólogos en Dessóbriga en la campaña de 2016.

En 2001, a causa del trazado de la Autovía del Camino de Santiago, se llevaron a cabo, no lejos del altozano de Las Cuestas (Osorno) intervenciones de urgencia que pusieron al descubierto parte de un poblado de la primera Edad del Hierro (siglos VIII-V a. C.) Se exploraron 23 hectáreas que desvelaron la existencia de cabañas prehistóricas (entre los siglos VIII y V antes de nuestra era), un posterior poblado vacceo de identidad marcadamente defensiva, convertido posteriormente en mansio urbana (finalmente los vacceos no pudieron resistir al imperioso Augusto) y una necrópolis de incineración.

El gran edificio que se excava actualmente en la zona amesetada del altozano de Las Cuestas, responde a una primera construcción indígena, "si bien remozada y reutilizada por los romanos". Según las primeras hipótesis, estas dependencias habrían servido para almacenaje y comercio de grano, siendo en parte arrasadas y recubiertas en las primeras décadas del siglo I d. C. por Roma con una amplia avenida empedrada que podría corresponder al cardo maximus, una especie de gran vía norte-sur.

Un gran muro defensivo y un foso de algo más de seis metros de anchura defendían esta población de posibles ataques en su zona más llana y vulnerable. Así, el abundante material arqueológico hallado (cerámica, fíbulas, monedas, armas, canicas vacceas, junto con edificios y el sistema defensivo) certifican que este territorio situado a caballo entre los términos de Osorno la Mayor y Melgar Fernamental, provincias de Palencia y Burgos, estuvo intensamente ocupado entre la primera Edad del Hierro y finales del siglo II de nuestra era, período del Alto Imperio Romano.

Flecha romana de doble aleta usada durante la toma de Dessobriga. 

Del 5 al 25 de agosto se llevará a cabo una nueva campaña arqueológica. Los vacceos, la etnia más desarrollada entre los pueblos vecinos de los celtíberos, según el cronista griego Diodoro de Sicilia (siglo I antes de nuestra era), ocupaban una franja de la Península de unos 45.000 kilómetros cuadrados. Se los ha considerado los primeros “comunistas” de la Historia, dado su sistema de producción colectivista. Diodoro aseguró que la cosecha se repartía entre todos los habitantes a partes iguales. "Pero posiblemente, el reparto estaba controlado por las élites, por lo que la afirmación no es segura, pero demos tiempo”, bromea Torrione al recordar este sistema económico supuestamente igualitario. El mismo que les llevó a ser objeto de codicia por parte de los pueblos circundantes y por Roma, lo que a la postre supuso su fin como gentes libres, según confirma la moneda de bronce que perdió un soldado galo muy lejos de su casa, en Hispania.






Fuente: elpais,com/cultura

Historia de la Navegación



A partir del próximo lunes 24 estará disponible para los coleccionistas la cuarta entrega de esta colección de la RCM-FNMT, con cuatro nuevas monedas, dedicadas esta vez a la nao Victoria, la fragata acorazada Numancia, una birreme romana y un galeón español del s. XVII.


La colección completa está formada por un total de 20 piezas, distribuidas en cinco entregas, que se iniciaron en diciembre del pasado año 2018 y que la RCM-FNMT viene emitiendo con una periodicidad bimensual.


Así, tras los lanzamientos de diciembre, febrero y abril, el próximo lunes 24 de junio se pondrán a disposición de los coleccionistas las monedas dedicadas a la nao Victoria, la fragata acorazada Numancia, una birreme romana y un galeón español del s. XVII.


Al igual que el resto de la serie, estas monedas están acuñadas en cuproníquel, con un peso de 15 gramos y un módulo de 33 milímetros. El anverso es el común a toda la colección y el reverso presenta un acabado coloreado. El volumen de emisión será de 10.000 unidades y el precio de venta de 16,49 euros.

Más información en https://tienda.fnmt.es/









Información e imágenes: RCM-FNMT

Primera República Española. 1873-1874

El 11 de febrero de 1873 se proclama por primera vez en nuestra historia una república como forma de gobierno. Se suceden en dos años tres tipos de república: unitaria (centralista), federal y presidencialista; y 4 presidentes: Estanislao Figueras (Partido republicano federal), Francisco Pi y Margall (Partido Progresista), Nicolás Salmerón (Partido Republicano) y Emilio Castelar (Partido Republicano Posibilista); pero hubo que esperar hasta 1931 para que hubiera un presidente republicano, ya que todos juraron una constitución monárquica.

Debido a la disparidad ideológica del periodo (centralistas, federalistas, monárquicos, republicanos, etc.) no se acuñó moneda propia. Se siguió con los tipos del Gobierno Provisional (1 y 2 pesetas en plata de 835 milésimas) y Amadeo I (5 pesetas, igualmente en plata, pero de 900 milésimas, y con un diámetro de 37 mm.), todas con fecha de 1870 y 1871 respectivamente y con la estrellas *(18-73) y *(18-74). Se sigue con la acuñación en Barcelona a cargo de la empresa Oeschger, Mesdach & Cia de las monedas de 1, 2, 5 y 10 céntimos del G. Provisional en cobre, fechadas en 1870.




En 1873, los denominados “federalistas intransigentes”, proclamaron cantones independientes hasta que el Gobierno Central recuperó su control; a excepción de la plaza cartagenera, que resistió hasta enero de 1874. Durante su asedio por parte de los centralistas, se acuñaron en septiembre 1873 unas monedas de 5 pesetas con la plata recogida a particulares e iglesias, cuyo peso oscila entre los 24 y los 29 gramos, debido al rudimentario proceso de acuñación. Se conocen menos de 150.000 piezas (unos 3.900 kilos de plata)




El reinado de Alfonso XIII 1886-1931

El reinado de Alfonso XIII es quizás el más interesante desde el punto de vista iconográfico de todo el Centenario de la Peseta, debido a la gran cantidad de retratos del rey que existen (sólo siendo superado por Carlos I en número) y que muestran su evolución desde que es un bebé, hasta que con 40 años se realiza su último retrato. Todas las piezas de este periodo son acuñadas en la ceca madrileña.
Fotografía de Alfonso XIII a principios del siglo XX.

Alfonso XIII nace en 1885, 6 meses después de la muerte de su padre, Alfonso XII. Hasta que no cumplió la mayoría de edad, en 1902, la regencia del Estado la ostentó su madre, Dña. María Cristina. Durante los dos primeros años de la Regencia, no se labraron monedas a nombre del nuevo Rey; se acuñaronmonedas póstumas de Alfonso XII.
El primer retrato de Alfonso XIII para usos en monetarios fue el denominado pelón. El rey sólo tenía un año. Se acuñó entre 1888 y 1892.
La primera moneda fue el duro de 1888. Se labraron más de 10 millones y medio de piezas. Las 5 pesetas siguieron con esta imagen hasta 1892 sin ningún cambio (salvo la fecha; y en 1888 1890, que cambian las iniciales de los Grabadores y el Juez de balanza). En total salieron de la ceca de Madrid más de 34 millones de duros “pelones”. Su peso es de 25 gramos de plata de 900 milésimas.

37 mm.
A parte de las monedas de 5 pesetas; las de 50 céntimos y 1, 2 y 20 pesetas también se acuñaron del tipo “pelón”. Las primeras se acuñaron en plata de 835 milésimas y con 2,5 gramos en 1889 y 1892 las segundas en 5 gramos de plata de la misma pureza en 1889 y 1891 y las cuartas en 1889 y 1890 en 6,45 gramos de oro de 900 milésimas.
18,5 mm.

23,5 mm.

27 mm.

21,5 mm


La segunda efigie del rey se le denominó “bucles”, debido al pelo rizado del pequeño monarca. En esta ocasión el rey cuenta con 5 años. Fue aprobado por la Real Orden del 17 de agosto de 1891. Al año siguiente se empezó la acuñación de monedas con la nueva imagen del rey. Con esta representación se acuñaron más de 21 millones de monedas entre 1892 y 1894. En todas las monedas a excepción de las 20 pesetas, el monarca mira a izquierdas. En este caso las monedas en las que se graba el retrato tienen en mismo facial y características que los anteriores.

18,5 mm.

23,5 mm.

27 mm.

37 mm.

21,5 mm.


En 1895 Alfonso XIII tiene 9 años, y se encarga su tercera representación a Bartolomé Maura, el nuevo diseñador de la Casa de la Moneda; que acabará siendo uno de los mejores y más reconocidos grabadores del finales del s. XIX y principios del XX en España. Con esta representación se acuñaron las últimas monedas de ultramar de España entre 1895 y 1897. Perdíamos Cuba, Puerto Rico y Filipinas en 1898. Se conoce a esta efigie como “tupé”; y estuvo en uso desde 1896 hasta 1902. Es el retrato más usado, estando presente en casi 112 millones de monedas (sin contar con las de los territorios de ultramar. Contando con estos territorios la cifra asciende a 132 millones de piezas). En 1899 se acuña en España el último duro de plata, debido a la gran falsificación que había de estas monedas. Con este nuevo retrato se acuñan monedas de 50 céntimos y 1, 5, 20 y 100 pesetas. Todas mantienen las mismas características que sus predecesoras. La única moneda "novedosa" es la de 100 pesetas que pesa 32,25 gramos de oro de 900 milésimas.

18,5 mm.

23,5 mm

37 mm.

21,5 mm.

35 mm.


Alfonso XIII en 1902 cumple 16 años y releva a su madre en la regencia del Estado. Dos años más tarde, se realiza su cuarta imagen numismática, esta vez con 18 años. Este es el último retrato de Maura del monarca para monedas, ya que desde 1898 trabajaba en el Banco de España como jefe grabador de sellos y billetes. Este busto se le conoció como “cadete” por el alzacuello que presentaba el uniforme de militar del Rey y se uso desde 1904 a 1906. Se utilizó el retrato para las monedas de 1, 2 y 50 céntimos; y 1, 2 y 20 pesetas.

15,5 mm.

20,5 mm.

18,5 mm.

23,5 mm.

27 mm.

21,5 mm.


Alfonso XIII se casa con Victoria Eugenia de Battenberg el 31 de mayo de 1906. Antes de la ceremonia, el anarquista Mateo Morral perpetra un atentado contra el cortejo nupcial de los reyes. Milagrosamente los reyes salen ilesos, pero varias personas perdieron la vida en el acto terrorista.
4 años después, con 24 años, se realiza su quinto retrato. Es muy similar al cuarto. Sólo se usa para las monedas de 1, 2 y 50 céntimos. Las monedas de 1 y 2 céntimos serían las últimas monedas que se acuñan en España de ese valor facial.

15,5 mm.

20,5 mm.

18,5 mm.


El Gral. Miguel Primo de Rivera da un golpe de estado y se hace con el poder desde 1923 hasta 1930. Durante este periodo, sólo se acuñan 3 monedas diferentes, dos de 25 céntimos y una de 50 céntimos. 1925 en un año relevante para la numismática española, ya que por primera vez en nuestra historia se acuña una moneda en níquel, a imitación de otros países europeos que habían introducido el níquel en la producción de sus monedas. Además, se trata de la primera moneda fiducidiaria de España (es decir, que el valor facial no va respaldado por el valor metálico de la moneda). En el anverso aparece una carabela, la leyenda de España, y el año de acuñación. En el reverso, el valor facial debajo de una corona. El grabador fue José Espinós. En 1926 Enrique Vacer realiza el sexto y último retrato de Alfonso XIII. Es en esta moneda de 50 céntimos la última vez que se representa al rey. Además, es la última moneda de 50 céntimos de plata acuñada en España.

25 mm.

18,5 mm.

Al año siguiente se acuña una moneda de 25 céntimos. Es la primera moneda en la historia numismática de España en que la moneda lleva un taladro, que servía principalmente para diferenciarla de las monedas de 2 pesetas de plata, que tenían en mismo color y diámetro. En ella aparece en el reverso un martillo, una corona, la leyenda España y el año de acuñación . En el reverso, el valor facial. Esta es la última moneda de Alfonso XIII, y hasta 1934, durante la II república, no se volvería acuñar moneda alguna en España.

25 mm.

El 14 de abril de 1931 se proclama en España una república, la segunda de su historia. Alfonso XIII y su familia se exilian de España, transladándose a París. El 28 de febrero de1941 Alfonso XIII muere en Roma a causa de una angina de pecho. Sus restos se transladaron 1980 al Panteón Real del Monasterio del Escorial, donde descansan actualmente. La Familia Real no volvería a España hasta los años 60, durante el régimen de Franco.


Fotografía de Alfonso XIII (derecha) y Miguel Primo de Rivera (izquierda) tomada en la década de 1920