La Xunta rescata seis monedas únicas que cuentan la historia más antigua de Galicia


Un pedacito de historia de Galicia bien pudo haberse dispersado en una sala de subastas de Madrid. Seis monedas únicas, acuñadas entre la Antigüedad tardía y la Edad Moderna, corrieron el riesgo de abandonar definitivamente el patrimonio público gallego. No llegó a suceder. La Xunta de Galicia ha decidido intervenir y ejercer su derecho de tanteo para asegurarlas y mantenerlas vinculadas a la historia de la comunidad.

Tal y como recoge el Diario Oficial de Galicia publicado este viernes, el Ejecutivo autonómico ha formalizado la adquisición de seis monedas históricas declaradas Bien de Interés Cultural (BIC), por un importe total de 178.200 euros, tras una subasta celebrada en junio de 2025 por la casa madrileña Jesús Vico y Asociados.

La operación culmina un proceso iniciado meses antes, cuando la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural incoó el expediente para proteger siete piezas de enorme valor histórico y simbólico.

Todas ellas formaban parte de la conocida colección Orol, una de las más relevantes del panorama numismático gallego y español. Sin embargo, una de esas monedas —un cuarto de excelente de los Reyes Católicos, acuñado en A Coruña— ya fue adquirida por el Estado mediante el mismo mecanismo legal y destinada al Museo Arqueológico Nacional, quedando fuera de la compra autonómica.

Las seis monedas que pasarán ahora a manos de la Xunta abarcan más de un milenio de historia monetaria gallega. Entre ellas figuran tres tremisses suevos acuñados en la antigua Gallaecia, una moneda visigoda del rey Wamba emitida en la ceca de Tui, así como piezas de época moderna vinculadas a la Corona de los Reyes Católicos y al reinado de Felipe II, todas ellas acuñadas en A Coruña.

Especial relevancia tiene el tremissis suevo de la serie Latina Mvnita, considerada una emisión única en el mundo y un testimonio material del Reino Suevo en Galicia.


Los informes técnicos destacan su extraordinario estado de conservación y su valor como documento histórico, al tratarse de una de las pocas pruebas físicas de un poder político propio en el noroeste peninsular durante la Alta Edad Media.

El ejercicio del derecho de tanteo se ampara en la Ley de Patrimonio Cultural de Galicia, que otorga a la Administración autonómica preferencia en la adquisición de bienes declarados o en proceso de declaración como BIC.

En este caso, la Xunta subraya además que, ante una eventual concurrencia de intereses, su posición prevalece frente a otras instituciones públicas o entidades privadas sin ánimo de lucro.

Más allá del importe económico, la operación tiene un gran simbolismo. La colección perteneció al empresario gallego Antonio Orol, natural de O Valadouro, cuya aspiración era que estas monedas permaneciesen unidas y accesibles al público en una institución gallega, como relato continuo de la historia monetaria del país desde sus orígenes. Con esta compra, la Xunta da cumplimiento, al menos en parte, a ese deseo y evita la dispersión de un legado considerado irrepetible.

Las monedas pasarán ahora a integrarse en las colecciones públicas, pendientes de determinar su ubicación definitiva y su futura exhibición. Lo que ya es seguro es que seguirán contando, desde Galicia, una historia acuñada en metal que estuvo a punto de perderse.






Fuente: larazon.es

Moneda india de la edad media (s. XIII)



Comparto con vosotros un muy curioso artículo de José Ramón Vicente, publicado en su más que interesante blog curiosidadesnumismaticas.blogspot.com.

"Una de las cosas que encuentro más motivadoras en la búsqueda de curiosidades es el aprendizaje sobre culturas antiguas sobre las que sabemos muy poco. Simpre que estudiamos Historia, ya sea en la escuela o en la universidad, lo hacemos desde una óptica excesivamente eurocentrista, y apenas prestamos atención a civilizaciones milenarias como la india o la china, que hoy vuelven a estar en un primer plano como grandes potencias económicas.

Recientemente tuve la suerte de hacerme con la misteriosa moneda que podéis ver en las imágenes de la derecha. Como desgraciadamente no tengo libros especializados en numismática india, no me quedó más remedio que buscar la información en la red. Tras comprobar diferentes webs y múltiples fotografías de este tipo de monedas, he podido llegar a tres conclusiones principales, creo que bastante acertadas.

La primera, que esta moneda parece ser un jital de vellón del norte de la India, acuñado durante la Edad Media. Mide 15 mm de diámetro y pesa alrededor de 3,5 grs. El jital era la unidad monetaria de poco valor propia de esta zona de India en época medieval.
 
Imagen del toro en la otra cara de la moneda

La segunda, que lo que esta moneda refleja en una cara es un jinete y en la otra cara un toro. Para ello es necesario hacer un pequeño esfuerzo visual, pero lo cierto es que el jinete y el caballo son relativamente fáciles de distinguir. No es así con el toro, aunque fijándonos bien podemos hacernos una idea de su cabeza (figura romboide a la izquierda) y su parte trasera (círculo que aparece a la derecha) tal y como queda marcado en rojo en la fotografía de abajo. Es interesante comprobar la capacidad de abstracción que los artistas indios mostraron en este caso, ya que dejaron de lado cualquier intento de representar fielmente la imagen en favor del concepto, de tal manera que el espectador debe hacer uso de su imaginación (y su habilidad visual) para captarlo. Esto contrasta en gran medida con monedas parecidas acuñadas en siglos anteriores, que reflejaban el toro y el jinete de manera más fidedigna 

Imagen del toro con los márgenes
marcados en rojo

Y esto último me lleva a la tercera conclusión: la época y lugar exacto de acuñación. Aquí la confusión es mayor, ya que el modelo “jinete/toro” se reproduce en las monedas del norte de la India durante siglos. Parece claro que la ubicación geográfica es el norte del subcontinente indio (lo que hoy en día es Rajastán, Punjab y el norte de Pakistán llegando hasta Kabul en Afghanistán), y por las comparaciones entre diferentes fotografías creo que se trata del sultanato de Delhi. Si esto es así, esta moneda habría sido acuñada a principios del siglo XIII.


El sultanato de Delhi representa la culminación de la conquista musulmana de India (o, mejor dicho, de parte de ella). Durante siglos, los reinos musulmanes de Oriente Medio y el Golfo Pérsico habían anhelado aumentar su zona de influencia a expensas de los reinos indios. Los árabes consiguieron extender su dominio hasta el actual Sindh en Pakistán en el siglo VIII (más o menos cuando por occidente llegaban a la península ibérica) no obstante fue durante los siglos XI-XII cuando los musulmanes de origen turco y pashtún (afgano) penetraron en India por el norte, estableciendo el sultanato de Delhi que se independizó en 1206.


Los intentos del sultanato de revitalizar la economía se tradujeron en una expansión monetaria y su consiguiente estandarización. En este sentido, se adoptó el tanka (de oro o plata) como unidad monetaria, quedando el jital como la moneda circulante de poco valor. La fusión de las culturas india y musulmana queda plasmada en el jital de las imágenes, aunque con el tiempo las acuñaciones precisaron de motivos tradicionales y optaron por adornos de tipo musulmán o arábigo.

Desde luego, no ha sido nada fácil investigar sobre estas monedas, no obstante espero que esta modesta entrada os pueda servir como punto de partida si alguna vez os hacéis con una de ellas. Lo mejor es que he podido encontrar dos páginas web muy completas (y creo que fiables) con información sobre monedas indias de la Antigüedad y la Edad Media:


http://www.rbi.org.in/currency/museum/c-medi.html
http://coinindia.com/galleries-slave.html

Y, para más información sobre la historia de India, incluyendo su periodo medieval os dejo este enlace:
https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_la_India "






La revelación de la historia monetaria de Escocia.



En 2023, un detector de metales en Escocia encontró por casualidad una moneda de plata que data de la década de 1130 en un bosque cerca de Penicuik, Midlothian. 


Aunque las monedas medievales son comunes en toda Europa, este artefacto en particular es excepcionalmente especial. Según los expertos, esta moneda de plata fue acuñada en Edimburgo durante el reinado de David I, quien gobernó de 1124 a 1153. Por lo tanto, es la primera moneda conocida acuñada en Escocia. 


Por lo tanto, el descubrimiento de esta antigua moneda ha contribuido a esclarecer el rico patrimonio cultural de Escocia y ha proporcionado información valiosa sobre cómo sus habitantes acuñaban monedas en el pasado. 


Los expertos identificaron que la rara moneda fue acuñada en Escocia gracias a la inscripción "ESBVRG" en una de sus caras. Esta es la abreviatura de Edimburgo, lo que indica claramente que la moneda fue acuñada en la capital escocesa. 

«Esta moneda medieval data de la década de 1130 y es el único artefacto conocido acuñado en Edimburgo durante este período», explicó un experto del Museo Nacional de Escocia (NMS) en Facebook. 


Antes de este descubrimiento, los expertos creían que el rey David I de Escocia acuñaba monedas en una ceca de Carlisle, Cumbria, en el noroeste de Inglaterra. 

La moneda se elaboró ​​a partir de un "disco delgado de plata" y se estampó en un molde, con una imagen del rey David en una cara y una cruz en la otra, junto con la inscripción "ESBVRG". 

El rey David I de Escocia fundó varias ciudades reales en Perth, Dunfermline y Stirling. También supervisó la construcción de importantes monasterios y expandió el dominio real al norte y oeste de Escocia. Cabe destacar que introdujo el primer sistema de acuñación de monedas de plata de Escocia. 










Fuente: khoahocdoisong.vn/dong-xu-co-tiet-lo-lich-su-duc-tien-cua-scotland-post

Descubre al ‘Rey de las monedas americanas’ en casa de su abuelo y lo vende por 6 millones de dólares: “Fue un secreto”

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Una moneda que permaneció olvidada durante más de 75 años dentro de una colección familiar alcanzó los 6 millones de dólares en una subasta reciente, tras salir a la luz de forma inesperada.

El 9 de diciembre de 2025, la casa Stack’s Bowers Galleries subastó un ejemplar recién identificado del célebre dólar de plata de 1804, una pieza conocida como el Rey de las Monedas Americanas. Se trata del decimosexto ejemplar del que se tiene constancia hasta la fecha.

La moneda procedía del legado del coleccionista neoyorquino James A. Stack, cuya amplia colección fue reunida entre las décadas de 1930 y 1940. Tras su fallecimiento, los bienes se repartieron entre sus tres hijos. Aunque buena parte de la colección se vendió entre 1975 y 1995, uno de los herederos conservó su parte de manera discreta, manteniendo varias piezas de gran valor fuera del conocimiento público durante décadas.

Entre esas piezas se encontraba un dólar de 1804 cuya existencia no era conocida ni siquiera por especialistas experimentados. El redescubrimiento en 2024 causó sorpresa por tratarse de una moneda de enorme relevancia histórica que había permanecido oculta durante tanto tiempo, convirtiéndose en uno de los hallazgos más destacados del siglo XXI en el ámbito de la moneda.

El origen del dólar de 1804 se remonta a 1834, cuando la Casa de la Moneda de Estados Unidos acuñó monedas con esa fecha para ser entregadas como obsequios diplomáticos a dirigentes extranjeros, pese a que en 1804 no se produjeron dólares de plata. De estas piezas se conocen ocho ejemplares originales y siete reacuñaciones posteriores, realizadas presuntamente para coleccionistas en el siglo XIX.







Fuente: as.com

Hallan en Suiza unas de las monedas celtas de oro más antiguas de Europa



Un descubrimiento arqueológico extraordinario ha sorprendido de la misma forma a los investigadores y al público general en Suiza: dos monedas de oro celtas, de más de 2200 años de antigüedad, han salido a la luz cerca del pueblo de Arisdorf, en el cantón de Basel-Landschaft. Estas piezas figuran entre las monedas celtas más antiguas jamás halladas en Suiza, y aportan una nueva perspectiva sobre los orígenes de la moneda, las prácticas rituales y las redes culturales del continente durante la Edad del Hierro.

El hallazgo se produjo en un paraje boscoso conocido como Bäranfels, un área en el que ya se habían documentado importantes descubrimientos arqueológicos en campañas de trabajo previas. Allí, dos investigadores voluntarios que colaboran con Archäologie Basseland (el servicio arqueológico regional) identificaron, durante una prospección sistemática en primavera de 2025, dos monedas de oro: un stater completo y un cuarto de stater.

Los expertos han datado estos hallazgos entre la mitad y el final del siglo III a.C, lo que los convierte en piezas de una antigüedad excepcional y muy raras en el registro suizo. Hay menos de dos docenas de monedas comparables de este periodo en todo el país.

Los numismáticos han identificado las monedas como parte de los primeros diseños de acuñación céltica influenciados por los modelos de Filipo II de Macedonia, el padre de Alejandro Magno. Este rey reconocido en la historia de la Antigua Grecia impulsó la circulación monetaria en el mundo mediterráneo, y los pueblos celtas adoptaron elementos iconográficos como la cabeza del dios Apolo en el anverso y una biga (un carro tirado por dos caballos) en el reverso. Todos ellos adaptados en un estilo artístico propio.

Sin embargo, es muy probable que estas monedas no se usasen nunca para el comercio cotidiano. Su excepcionalidad y su valor hacen que los arqueólogos las hayan relacionado con usos especiales, como pagos entre élites, obsequios diplomáticos, dotes matrimoniales u ofrendas rituales. Este tipo de hallazgos en el resto de Europa se han encontrado asociados al registro funerario, en tumbas, humedales u otros lugares vinculados a creencias sagradas.

El lugar donde se dio este descubrimiento encaja con el mencionado patrón. Los zonas húmedas eran consideradas sagradas en muchas de las culturas celtas, y el depósito deliberado de objetos de valor en estos lugares forma parte de prácticas rituales documentadas arqueológicamente (y también en las fuentes escritas) en varios puntos del norte de Europa.

Este descubrimiento no solo amplía el conocimiento sobre los sistemas monetarios tempranos en la Europa antigua, sino que también pone en valor el papel que jugaron las comunidades celtas en la circulación de objetos de gran valor simbólico y material mucho antes de la llegada de los romanos al norte de los Alpes.






Fuente: historia.nationalgeographic.com.es

Un increíble tesoro del período de entreguerras: dos paseantes encuentran casi 600 monedas de oro, joyas y numerosas pitilleras



Dar un tranquilo paseo por el campo o la montaña pocas veces nos regala experiencias tan emocionanentes como esta. En febrero de 2025, un hallazgo fortuito conmocionó a la comunidad arqueológica de Europa Central. Mientras caminaban por la ladera suroccidental de la colina Zvičina, en Bohemia Oriental, dos paseantes encontraron un auténtico tesoro escondido: un conjunto de siete kilogramos compuesto por 598 monedas de oro y diversos objetos de metales preciosos . Este sorprendente depósito, que se había ocultado en dos recipientes metálicos empotrados en un muro de piedra artificial, se entregó de inmediato al Museo de Bohemia Oriental, en Hradec Králové, para su estudio y conservación.

El descubrimiento se produjo en un lugar discreto, en el borde de un campo, donde una estructura de piedra parcialmente cubierta por la vegetación ocultaba el contenido. El primer recipiente hallado, un bote de aluminio apenas visible junto a la base de un árbol, sobresalía del suelo. En su interior, se hallaron las 598 monedas de oro, que, envueltas en un paño negro para protegerlas de la humedad, habían dispuesto en once columnas.

A escasos metros, se localizó el segundo recipiente: una caja metálica que contenía objetos de carácter no monetario, también elaborados con metales preciosos. El inventario incluye 16 pitilleras, 10 pulseras, una pequeña bolsa de malla fina, un peine, una cadenita con llave y una polvera. Todos los objetos presentan un notable estado de conservación, lo que ha permitido iniciar análisis numismáticos y metalúrgicos detallados.


A diferencia de muchos tesoros hallados en Europa Central que datan de la Edad Media o incluso de épocas prehistóricas, este conjunto se remonta a una época relativamente reciente. Las monedas abarcan desde el año 1808 hasta 1915, pero la presencia de contramarcas en miniatura indica que algunas piezas se modificaron después de la Primera Guerra Mundial. Según Vojtěch Brádle, numismático del museo receptor, varias de estas monedas se acuñaron en el territorio de la antigua Yugoslavia durante las décadas de 1920 y 1930.

Brádle enfatiza que "el conjunto no debe interpretarse como un simple fondo de circulación monetaria de un periodo específico, sino como un tesoro ocultado de manera intencionada". En efecto, la procedencia heterogénea de las monedas refuerza esta hipótesis. Aunque predominan las piezas francesas, también se han identificado monedas belgas, otomanas y austrohúngaras, mientras que no hay presencia de moneda alemana ni checoslovaca. Esta selección resulta llamativa en el contexto centroeuropeo del periodo de entreguerras.


Según Miroslav Novák, director del Departamento Arqueológico del museo, "la práctica de enterrar objetos valiosos como forma de protección es tan antigua como la historia misma". Sin embargo, en este caso, la ocultación del tesoro parece haber respondido a motivaciones modernas ligadas a la inseguridad de la época.

A juzgar por el modo en que se dispusieron las monedas y el tipo de objetos no monetarios encontrados, todo sugiere una acción deliberada y cuidadosa de ocultamiento, en coincidencia, probablemente, econ un momento de crisis. Durante las décadas de 1920 y 1930, la región de Bohemia experimentó profundos cambios políticos, sociales y económicos que podrían haber motivado la ocultación de este patrimonio.

La ausencia total de monedas checoslovacas podría indicar la procedencia extranjera de quien ocultó el tesoro, o bien una selección muy específica de monedas, elegidas por su contenido en metal precioso. Asimismo, la presencia de objetos personales sugiere una dimensión privada y no institucional del acto de enterramiento, lo que podría vincularse a situaciones de huida, persecución o preparativos ante una guerra inminente.


Actualmente, el Museo de Bohemia Oriental está llevando a cabo una investigación interdisciplinar para determinar con exactitud la composición de los metales preciosos y establecer protocolos de conservación a largo plazo. El Departamento de Ensayos de Metales (Puncovní úřad) participa en los análisis metalúrgicos con el objetivo de identificar las aleaciones empleadas y proponer tratamientos específicos para su preservación.

Desde el punto de vista historiográfico, el equipo de investigación está explorando fuentes archivísticas de la región que permitan contextualizar el hallazgo, identificar posibles propietarios o, al menos, reconstruir las condiciones sociales del último cuarto de siglo antes de la Segunda Guerra Mundial. La relación entre este hallazgo y el convulso periodo de entreguerras constituye una vía de investigación prioritaria para los arqueólogos e historiadores implicados.


Este hallazgo fortuito destaca, más que por su valor histórico y material, por su potencia simbólica. En el período de entreguerras, una época convulsa marcada por la inestabilidad económica, la amenaza del totalitarismo y las heridas abiertas por el conflicto mundial, este tesoro parece hablarnos de una necesidad desesperada de salvaguarda, de memoria y supervivencia.

La colina Zvičina, con sus vistas apacibles, se ha convertido en el escenario de una historia que aún está por escribirse en su totalidad. Quizá, en el fondo del muro donde yacía el tesoro, también quede grabada la esperanza de quien quiso conservar un fragmento de su mundo ante un futuro incierto.







Fuente: muyinteresante

Hallan enterradas vasijas repletas de monedas romanas de 1800 años de antigüedad



Arqueólogos en Francia descubrieron tres jarras antiguas llenas de miles de monedas romanas. Conocidas como ánforas, estas jarras de cerámica son características de las culturas griega y romana, y sus orígenes se remontan al Neolítico.

Las ánforas fueron enterradas en los pisos de las casas de un asentamiento de 1.800 años de antigüedad y fueron encontradas durante las excavaciones realizadas por el Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (Inrap) de Francia en el pueblo de Senon, Francia.


Según el Inrap, los tres frascos contenían en total más de 40.000 monedas romanas. “El primer tesoro contenía unos 38 kilogramos de monedas, lo que equivale aproximadamente a entre 23.000 y 24.000 monedas”, declaró Vincent Geneviève, investigador del instituto, en una entrevista con el sitio web Live Science.

La segunda ánfora, junto con sus monedas, pesaba alrededor de 50 kilogramos. “A juzgar por las 400 monedas recuperadas del cuello, que estaba roto en el momento del descubrimiento, podría contener entre 18.000 y 19.000 monedas”, añadió Geneviève. También reveló que la tercera ánfora ya había sido extraída y que solo se encontraron tres monedas en el agujero donde se encontraba.

Los arqueólogos creen que estas ánforas no son reservas ocultas guardadas durante periodos de inseguridad. La hipótesis principal es que estos depósitos reflejan una gestión monetaria compleja, planificada a medio y largo plazo, dentro de familias o administraciones, capaces de realizar depósitos y retiros a intervalos variables.

Se observó que, en dos casos, las monedas halladas adheridas a la cara exterior de las tinajas fueron depositadas allí tras su enterramiento. Además, las ánforas se encontraron en estancias comunes y a alturas cercanas al suelo, lo que indica que eran fácilmente accesibles para sus propietarios.

El pueblo de Senon se encuentra en el noreste de Francia, una región con una historia que se remonta al período galo, antes y durante la conquista romana. Los habitantes de la zona pertenecían a una de las tribus celtas que los romanos llamaban galos.

Yacimiento visto desde el aire

La expedición del Inrap reveló varias estructuras excavadas, como zanjas, trincheras y agujeros, que atestiguan la presencia de construcciones de época gala realizadas con materiales perecederos, principalmente estructuras de madera rellenas de tierra apisonada.

La excavación reveló que ya existía en el lugar un asentamiento agrupado antes de la conquista romana: los restos parecen tener su origen entre el comienzo del período romano, en el siglo II a.C., y el cambio de era.

A principios de la época romana, el crecimiento urbano y los cambios en los métodos de construcción —como la disminución del uso de tierra y madera en favor de la piedra— propiciaron la explotación intensiva de la caliza local. Prueba de ello es la presencia de diez canteras en la zona, algunas de las cuales alcanzan profundidades de hasta tres metros.

Inicialmente ubicadas detrás de las viviendas, en zonas correspondientes a patios o jardines, estas canteras fueron ocupadas gradualmente por el desarrollo urbano. Posteriormente, fueron reutilizadas y modificadas, principalmente con la construcción de muros de piedra seca en la parte superior, formando una especie de bordillo. La explotación de la piedra caliza local fue importante para la economía de la región hasta el siglo IX.


La época romana en la región estuvo marcada por la construcción de casas y calles de piedra. Esto quedó evidenciado por el buen estado de conservación de los restos del yacimiento: a ambos lados de las calles pavimentadas observadas, se encontraron varias viviendas, compuestas por salas de estar, bodegas, dependencias domésticas o artesanales y amplios patios en la parte trasera de las casas.

Estas características arquitectónicas y la cultura material revelada por los objetos descubiertos en el sitio arqueológico indican que la población que habitaba allí era adinerada, posiblemente compuesta por artesanos o comerciantes. Esta posición privilegiada también concuerda con la ubicación de esta zona residencial, ubicada en el corazón de la ciudad, donde se encuentran la plaza pública, los templos, los baños y un teatro.





Fuente: lanacion.com

Se subasta la moneda más cara de España y alcanza un precio histórico



El pasado mes de noviembre, la moneda más cara de España alcanzó un precio histórico al venderse en puja por un precio de 2,4 millones de euros, lo que la convierte en una de las de mayor valor en Europa Occidental.

Su origen data del siglo XVII y pertenece a la época del rey Felipe III (1578-1621). En la subasta, organizada por la firma Numismática Genevensis, la moneda tuvo un precio de salida de 2,1 millones de euros y hubo tres pujas por ella, lo que finalmente la situó en 2,4 millones. Aunque eso sí, al sumar las comisiones, el importe final fue de 3 millones de euros.
Los detalles

Se trata de un centén segoviano de 1609, que ya era la moneda más cara de la numismática española cuando fue subastada en 2009 por 800.000 euros. El centén, una enorme moneda de oro de cien escudos, se convirtió en la estrella de la jornada de subastas. Tanto, que el récord por su precio fue recibido con aplausos de los compradores y aficionados asistentes al evento.

El centén segoviano, del que solo se conoce el ejemplar subastado, pesa 339,35 gramos, lo que la convierte en la mayor moneda de oro del siglo XVII. Perteneció a la colección Caballero de Yndias, una de las más conocidas en el mundo numismático hispano, reunida por un coleccionista de origen vasco que residía en Cuba y que se subastó en 2009 en Barcelona por la casa Áureo & Calico.


De acuerdo con la firma que puso esta y otras monedas a subasta en Ginebra, hasta ahora la moneda más cara de Europa Occidental era una pieza de cien ducados de 1629, acuñada en el Sacro Imperio Romano Germánico en tiempos del emperador Fernando III y vendida este mismo año por 2,11 millones de euros.

En el resto de Europa hay varias raras monedas rusas que han superado esos precios, y en todo el mundo el récord lo ostenta una pieza de 20 dólares acuñada en Estados Unidos en 1933, que alcanzó en 2021 un valor de más de 15,4 millones de euros.







Fuente: ondacero.com

Bulgaria se incorpora al euro: así serán sus monedas



El próximo 1 de enero de 2026, Bulgaria dará un paso decisivo en su integración europea al adoptar el euro como moneda oficial. Con esta adhesión, Bulgaria sigue los pasos de Croacia, que lo hizo en 2023, y se convierte en el país número 21 de la eurozona, reforzando la unión monetaria iniciada en 1999.

El Consejo de la UE ha fijado el tipo de conversión para la leva, la moneda búlgara, de 1 euro=1,95583 leva. Redondeando, 2 levas por un euro. Con la entrada de Bulgaria, el alfabeto cirílico se suma al latino y al griego en las monedas de euro y aparecerá en el anverso de las monedas búlgaras.

En todas las piezas figurará la palabra 'БЪЛГАРИЯ' (BULGARIA). Además, en las monedas de 1 céntimo, aparecerá la inscripción 'стотинка' (céntimo); en las monedas de 2, 5, 10, 20 y 50 céntimos, 'стотинки' (céntimos); y en las monedas de 1 y 2 euros se leerá 'евро' (euro). Otra particularidad de las monedas de 2 euros búlgaras es que el canto estará grabado con la inscripción 'БОЖЕ ПАЗИ БЪЛГАРИЯ' (Dios Salve a Bulgaria).

El diseño de las monedas de euro búlgaras mantiene los motivos presentes en las actuales levas y céntimos, que actualmente circulan en este país de más de 6,5 millones de habitantes. Según el Banco Nacional de Bulgaria, la razón de esta continuidad es que son símbolos que están consolidados y son bien aceptados por la ciudadanía búlgara.

Las seis piezas con valor inferior a un euro mostrarán la imagen del Caballero de Madara, un relieve medieval tallado en roca en un acantilado cercano a la ciudad de Šumen, en el nordeste de Bulgaria, y declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Por su parte, las monedas de 1 euro mostrarán la efigie de San Iván de Rila, un monje ermitaño del siglo IX y figura clave en la historia y cultura del país, con un diseño casi idéntico al de la actual moneda de 1 leva.

En las monedas de 2 euros aparecerá Paisio de Hilandar, clérigo del siglo XVI y autor de la primera historia de Bulgaria (Istoriya Slavyanobolgarskaya), considerada la semilla del Renacimiento búlgaro. El diseño será prácticamente igual al de las actuales monedas de 2 levas.

Posibles confusiones con las monedas búlgaras antiguas y los euros nuevos

Resulta llamativo que el diseño, metales, medidas y pesos de las monedas de 1 y 2 euros son muy similares a los de 1 y 2 levas, lo que obligará a los ciudadanos a estar muy atentos para evitar confusiones durante el mes de enero de 2026, que será el breve período en que convivirán ambas monedas.


Hay que recordar que el reverso es común para todos los países. Es donde aparece el valor facial de la pieza y su diseño es obra de Luc Luycx, de la Real Fábrica de la Moneda de Bélgica.

Próximos países en incorporarse al euro

Tras Bulgaria, hay varios países que se preparan para unirse al euro. Todo apunta a que Rumanía podría ser el próximo, aunque no hay fecha fijada y su incorporación todavía podría tardar varios años.

Hungría, Polonia, República Checa y Suecia también tienen el compromiso de adoptar el euro, pero tampoco hay un plazo temporal en el horizonte.










La Real Casa de la Moneda británica emite una moneda especial de Freddie Mercury en homenaje al vocalista



La Real Casa de la Moneda de Gran Bretaña lanza un nuevo diseño de moneda que conmemora los 40 años de la icónica actuación deFreddie Mercury en el concierto Live Aid .

La moneda muestra una imagen del vocalista de Queen, con la cabeza hacia atrás y sujetando el pie de micrófono en plena actuación. Un pentagrama que recorre el borde de la moneda representa su registro vocal de cuatro octavas.

La primera moneda fue acuñada por Kashmira Bulsara, hermana de Mercury, en la Real Casa de la Moneda de Gales la semana pasada.

“Como Freddie murió joven, no tuvo la oportunidad de recibir una medalla real por su talento en el mundo de la música. Por eso, tener una moneda real de esta manera es maravilloso y muy apropiado”, dijo.

“La moneda plasma a la perfección su pasión y la alegría que transmitió a millones de personas con su música”, añadió. “Creo que el diseño es impresionante y han conseguido capturar la pose más icónica de Freddie, tan reconocible en todo el mundo”.

Rebecca Morgan, directora de monedas conmemorativas de la Real Casa de la Moneda, afirmó que era el momento perfecto para homenajear a Mercury con su propia moneda. Añadió que los fans lo habían estado pidiendo a gritos y que «este parecía el año idóneo», ya que se cumplen 40 años desde que cautivó al público en el concierto Live Aid de 1985, considerado por muchos como el mejor concierto en directo de todos los tiempos.

Este año también se cumple el 40 aniversario del álbum de estudio en solitario de Mercury, “Mr. Bad Guy”.


Mercury murió a los 45 años en 1991, justo un día después de anunciar públicamente que era seropositivo.

La Real Casa de la Moneda ha emitido monedas especiales para homenajear a otras leyendas de la música como David Bowie, George Michael, Shirley Bassey y Paul McCartney.

Las monedas saldrán a la venta en la página web de la Royal Mint el martes. Los precios parten de 18,50 libras (24,4 dólares) para una versión sin circular de 5 libras. Una moneda de oro proof de 2 onzas cuesta 9.350 libras (12.315 dólares).

La Real Casa de la Moneda anunció que donará una edición especial en oro de la moneda al Mercury Phoenix Trust, una organización benéfica creada en memoria del cantante que dona fondos a personas que viven con VIH/SIDA.







Fuente: latimes.com